Doñana
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“La disminución del conejo pone en peligro toda la pirámide trófica. Especies como el lince ibérico tendrían un futuro todavía más oscuro.


30 de Mayo de 2017

El conejo está en peligro. Las autoridades australianas han inoculado un virus (como ya hicieran con catastróficos resultados para países como España y Portugal con la mixomatosis) para intentar a acabar con la numerosa población de conejo europeo que puebla las vastas tierras de Australia. En ese país, estos mamíferos causan un daño a la agricultura que está cifrado en unos 185 millones de euros anuales.

No obstante, el problema no es tanto lo que ocurra en la isla (donde el conejo europeo está catalogado como especie invasora y plaga) sino lo que pueda ocurrir con la población de este conejo en el resto del mundo. En el caso de España, este es el principal alimento de animales protegidos como el lince ibérico o el águila imperial.

Este virus es una nueva cepa de la enfermedad hemorrágica del conejo (EHC). Según el Center for Food Security and Health es extremadamente contagiosa y a menudo mortal para los conejos. En Australia se ha introducido en marzo y ya ha conseguido reducir la población de conejos en casi un 50% en poco más de dos meses.

David Herrero, biólogo y técnico de centros de recuperación y reproducción de fauna salvaje, asegura que “esta nueva cepa puede llegar a España. Yo aquí hablaría de globalización. Pueden llegarnos conejos tanto de manera accidental como de forma intencionada desde Australia. Si esto sucede es el fin”. Algunos expertos han asegurado que este virus puede llegar a España incluso en la suela de una bota.

Las autoridades australianas son muy cuidadosas a la hora de examinar a los turistas que arriban en la isla con el fin de evitar la llegada de enfermedades o especies invasoras, sin embargo, no ponen tanto empeño para revisar a las personas que salen del país hacia otros destinos.

Quentin Hart, coordinador del proyecto, ha revelado a la agencia de noticias china Xinhua que “esta actuación forma parte de un programa nacional que se ha puesto en marcha en 600 lugares, de modo que cientos de agricultores y administraciones están involucrados en la inoculación del virus”.

La experiencia con la mixomatoxis

Esta no es la primera vez que desde Australia se realiza una operación de este tipo, y si el resultado termina siendo fatal tampoco sería nada nuevo: “La mixomatosis se descubrió en América, y en los años 50 los australianos ya la introdujeron para acabar con los conejos que superpoblaban la isla, producto de las introducciones coloniales. Una década después el virus se introdujo en Francia para diezmar poblaciones y unos años después ya había llegado a España reduciendo drásticamente las poblaciones de conejos”.

La mixomatosis ha causado una disminución de la población de este mamífero cercana al 70% en España y del 25% en Portugal, según varios estudios expuestos por el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos. En comunidades como Andalucía y Extremadura (ambas refugio del lince ibérico y del águila imperial) resulta complejo encontrar conejos donde antes abundaban. “España era llamada por los romanos Hispania, que quiere decir tierra de conejos y desde ese momento empieza la decadencia de nuestras poblaciones afectando a toda la pirámide trófica”, destaca Herrero.

El lince ibérico y el águila imperial

Ahora el peligro es extremo, si este virus termina llegando a España el conejo tendrá muy complicada su supervivencia: “Un virus mutado como este da muy poco tiempo para la adaptación de los animales y tiene altas tasas de mortalidad, todo ello sumado a nuestras cepas de mixomatosis y de EHV, pues imagínate, en España el proyecto Life Iberlince que trabaja por la conservación del este felino, da millones de euros anuales para corregir las causas que han llevado a este ‘gato’ a estar en peligro de extinción, una de las medidas principales es favorecer la poblaciones de de conejos, la presa base del lince”, comenta David Herrero.

Este biólogo afirma que el conejo es uno de los pilares del ecosistema en España. Aunque gran parte de su fama proceda del interés que causa en los cazadores o por ser el alimento principal del lince y de algunas rapaces, “especies que a todos nos gustan mucho y que reciben mucho dinero para su protección, pero en verdad es el conejo el que protege todo el ecosistema. El conejo es base de todo ello, sin una presa como el conejo…adiós”.

Para evitar este tipo de situaciones que ponen en peligro la fauna de unos países porque una especie está causando estragos en otras zonas, sería importante que la cooperación internacional alcanzase un nivel muy superior al actual en estas cuestiones.

Herrero concluye sentenciando que debería existir coordinación internacional. Y usar otro tipo de medidas. La más clara además del descaste o muerte directa de ejemplares es el control biológico, es decir introducir o fomentar una especie nativa australiana que deprede sobre conejos y así que haya más depredación. El problema es que los australianos tienen un historial de catástrofes por control biológico… Ya introdujeron al sapo marino (Rhinella marina), de origen americano, para controlar las plagas de insectos y ahora es una plaga sin control”.

Noticia publicada en eleconomista.es

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