Este jabalí parece tener chaleco antibalas. El gasto de munición que hace el cazador hasta abatirlo es tremendo.

Por Carlos Vignau

jabalí

¡Es el jabalí el animal más resistente del mundo? Centenares de cazadores estarían encantados de defender esta teoría allá donde fuese necesario y este vídeo podría ser la prueba definitiva.

En las imágenes, grabadas con una cámara deportiva acoplada a la cabeza de un cazador, vemos un puesto de batida en Turquía. La postura es bonita pero muy cerrada. Tanto es así que el cazador sólo puede efectuar el disparo si algún jabalí decide cortar el camino.

Parece que el cazador escucha algo. Un cochino se aproxima así que decide moverse –entendemos que está sólo y no hay ningún peligro– para acercarse a la posible salida del animal.

De pronto, un buen cochino cruza el camino. El cazador, armado con una escopeta semiautomática, dispara y el jabalí cae al suelo. Todo parece resuelto, un lance precioso que recordará siempre, pero… esto no ha acabado amigo. Sin esperarlo, el cochino se pone de nuevo en pie y arremete contra el cazador.

Hasta cinco disparos más son necesarios para tumbar definitivamente a este imponente jabalí, que aguantó los disparos como si fueran cartuchos de sal. Como sabes, este lance hubiera sido imposible en nuestro país, ya que las escopetas semiautomáticas están limitadas a tres cartuchos.

¿Qué hubiera sucedido en España? ¿Repetirías los disparos a esa velocidad o habrías reservado el último tiro para asegurar?

Un jabalí herido se levanta y arremete contra un cazador

Imagínate la escena: estás en el puesto y tienes a los perros acosando a un cochino enorme justo enfrente, aunque sin llegar a agarrarlo. ¿Qué haces? ¿Esperas? Este cazador lo tuvo claro y se fue hacia el animal. Sin embargo, no imaginaba la reacción del jabalí, que le pilló totalmente por sorpresa.

El cochino que se encontraba echado, aparentemente herido, se centraba en quitarse a los perros de encima tirando colmilladas a un lado y a otro, pero cuando vio al cazador acercarse a una distancia poco prudencial se levantó y acometió contra el hombre haciéndolo trastabillar. 

Por fortuna el cazador logró recomponerse del susto a tiempo para no acabar revolcado por el suelo y a merced del suido. Aún tuvo tiempo para levantar su arma y, casi sin apuntar, disparó a bocajarro sobre el jabalí logrando abatirlo.

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