Vacuna

De esta forma, el Gobierno de Aragón atiende una vieja reclamación de la Federación de Caza.


2 de Junio de 2017

El Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad del Gobierno de Aragón ha hecho pública, a través del boletín oficial de la Comunidad, una modificación de la orden que regula la vacunación antirrábica obligatoria de la especie canina. A partir de ahora, los perros no tendrán que ser vacunados anualmente, sino cada dos años. De esta forma, la administración atiende una vieja reclamación de la Federación de Caza, desde donde se asegura que los laboratorios que fabrican la vacuna “garantizan la inmunidad de los animales para tres años”.

Además, se da la circunstancia de que hay territorios (Cataluña, País Vasco y Galicia) en los que no es obligatorio aplicarla, y que otros limítrofes (Navarra o La Rioja) vienen siguiendo las pautas de aplicación bienal desde hace tiempo. Por contra, comunidades relevantes -en términos de práctica cinegética- como Andalucía o Extremadura mantienen la obligación de vacunar a los perros anualmente, como hasta la fecha se hacía en Aragón.

“Entendemos que es intolerable que se obligue a los cazadores a aplicar la vacuna cada año cuando sabemos que la inmunidad dura tres años”, indica Fernando Tello, presidente de la Federación Aragonesa de Caza, quien lamenta que “los perros que son sometidos a sobremedicación extereorizan consecuencias negativas”.

En ese sentido, Tello añade que “la única explicación está en el interés que tienen determinados veterinarios por ganar dinero a cualquier precio”, y que “ellos mismos tendrían que ser los primeros en reconocer que hacía falta un cambio”.

La orden, que se encuentra en periodo de alegaciones, ha puesto en guardia al Colegio de Veterinarios de Zaragoza, que ha solicitado una reunión de urgencia con la Consejería. “La salud pública está por encima de cualquier interés, y la rabia, aunque no lo aparente, causa más de 60.000 muertes al año en todo el mundo”, comenta, en representación del colectivo, Luis Javier Yus.

Bajo su punto de vista, “el Gobierno de Aragón no debería tomarse a la ligera una enfermedad tan grave como esta por el beneficio de unos pocos”. Más aún, teniendo en cuenta que los 25 o 30 euros que cuesta cada unidad de la vacuna “son asequibles para cualquiera”.

Por otro lado, Yus asegura que los veterinarios no tienen la posibilidad de vacunar cada dos años porque se deben a la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos. “No hay productos que se puedan aplicar de forma bienal; unos son anuales y otros trienales. Si actuamos cada dos años, estamos yendo contra los patrones que se nos exigen. Corremos el riesgo de recibir sanciones de hasta 6.000 euros”, valora, antes de adelantar que esperan una rectificación.

“Confiamos en que, tras el encuentro que mantengamos el 13 de junio (tres días antes de la finalización del mencionado plazo de alegaciones) con varios responsables del Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, se reconsidere la situación”, concluye.

Noticia publicada en heraldo.es

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