Un cazador coloca una cámara a sus flechas y este es el alucinante resultado

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Este arquero pensó que la mejor manera de conseguir unas tomas inéditas de su safari de caza era alojando una videocámara en sus flechas.

Por Carlos VIgnau

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EL ingenio de los seres humanos es inagotable. Y si esa capacidad la llevamos al mundo de la caza, conseguimos imágenes tan únicas y sorprendentes como estas.

El famoso cazador con arco Tim Wells Bow Hunter quería conseguir unas tomas únicas en su safari de caza con arco por África.

Y para ello ideó la forma de colocar una cámara deportiva de vídeo a sus flechas de manera que grabaran todo su vuelo desde que sale del arco hasta que impacta en el animal-

Impalas, coyotes o ñus, con lances de caza como nunca antes los habías visto. Si tienes curiosidad, aquí tienes el vídeo:

Un cazador, un osos negro y… una cerbatana

El canal de YouTube de Tim Wells está repleto de vñídeos de caza sorprendentes usando rifles y arcos pero también armas que, a día de hoy, nadie usaría en su sano juicio.

En muchos de sus reportajes le vemos cazando jabalíes, ciervos, osos e incluso, antílopes africanos con lanza. Su estrategia es bioen sencilla pero hay que tener mucho coraje para intentar algo así. Suele colocarse al paso, subido a un árbol, y cuando el animal en cuestión pasa junto al tronco, la lanza del cazador cae llovida desde el cielo.

Un arma poco adecuada para cazar un oso negro, en principio…

En esta ocasión ha decidido dejar la lanza aparcada en el garaje de su casa y ha salido de caza con un arma de lo más peculiar para hacer frente a los osos negros: una cerbatana.

Esta rudimentaria arma está cargada con unos dardos de unos 18 centímetros de longitud que son capaces de salir propulsados a una velocidad de 50 metros por segundo. Unos registros muy inferiores a los logrados con un arco de poleas, por ejemplo, por lo que la distancia de tiro debe ser extremadamente corta.

Teniendo todo esto en cuenta, el cazador decide esperar en un cebadero pero con los pies en la tierra, para garantizar que el ángulo de ataque sea el más adecuado.

La imagen es de lo más increíble que puedes ver. Mientras el oso se acerca al comedero, el cazador espera paciente e inmóvil a escasos tres metros de distancia y cuando el oso ofrece una zona vital, suelta el dardo.

Después de unos metros de carrera, el cazador encuentra a su oso, abatido con una cerbatana.

Aquí tienes la prueba: