Trucos para evitar que tu perro de caza se maree en coche

perro de caza

Salir de caza se ha convertido en una auténtica pesadilla. Tu perro de caza niega a subir al coche, y una vez en él no para un momento quieto. Jadea y babea hasta que, por fin, vomita. Él no puede evitarlo, pero nosotros quizá sí… si nos ponemos manos a la obra desde que es cachorro.

Por Pilar Ruiz (veterinaria)

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Acostúmbralo desde cachorro

¿Cómo conseguir que viajar en el coche o en el remolque sea algo normal para tu perro de caza y se encuentre cómodo? Súbele a tu vehículo con frecuencia, al principio con el motor parado y después encendido para que se acostumbre a su ruido, y ofrécele alguna golosina para que lo asocie con algo positivo. Cuando veas que está a gusto y tranquilo puedes empezar a realizar trayectos cortos, conduciendo de forma suave y premiándole de vez en cuando.

Evita experiencias desagradables a tu perro

Es importante, sobre todo cuando es cachorro, que tu perro de caza no relacione el coche con estímulos negativos como una visita al veterinario para recibir la correspondiente dosis de pinchazos. Tampoco metas en un remolque durante dos horas a un perro que no está acostumbrado a viajar: lo único que conseguirás provocarle una crisis de ansiedad y que asocie el coche con algo negativo, y subirle en él para ir de caza se convertirá en una auténtica odisea. Ya en marcha, los nervios desembocarán en mareos que aumentarán aún más su estado de excitación, lo que a su vez retroalimentará sus naúseas.

Recompénsale cuando suba al coche

El refuerzo positivo permite un adiestramiento más efectivo y obtener mejores resultados. Existen tres maneras de recompensar a tu perro: con caricias, con comida y jugando. Cuando suba al coche le acariciaremos y le premiaremos con su golosina preferida. Otra gratificación será asociar el hecho de viajar con una experiencia positiva, como llegar al campo para dar rienda suelta a su instinto cazador.

La medicina, como solución puntual

Los fármacos nos pueden ayudar en casos puntuales, pero nunca hay que utilizarlos como la solución a no haberle habituado a viajar en coche. La acepromacina en comprimidos –comercializada como Calmosedan o Calmivet– es bastante económica y la más utilizada para evitar el mareo en animales domésticos, pero no es la alternativa más adecuada para nuestros perros de caza: produce sedación, y lo último que queremos es que el animal llegue atontado al coto, ya que el efecto puede durar hasta seis horas.

El ideal para nuestros perros es el maropitant, comercializado como Cerenia, pues no produce sedación. Se administra al menos una hora antes del desplazamiento, y su efecto dura 12 horas. El inconveniente es su precio elevado: un comprimido para un animal de 20 kilos cuesta alrededor de diez euros. Estos fármacos son de prescripción veterinaria: es decir, se necesita receta para su dispensación. Por último, recuerda que los fármacos para humanos, como la conocida Biodramina, no están indicados para perros.

Te dejamos un vídeo sobre todo lo que tienes que saber para viajar en coche con tu perro: