Todo lo que tienes que saber para hacer una espera de jabalí desde un árbol

jabalí

Subiéndote a las ramas conseguirás evitar su potente olfato, pero deberás hacer las cosas bien si quieres cobrar un buen jabalí.

1. Escoge bien el árbol

Lo primero será elegir el lugar donde colocarte siguiendo sus pasos, vigilando sus encames, comederos, bañas… Lo segundo, decidir a qué árbol encararmarte.

No es una elección tan sencilla como podría parecer, ya que no es lo mismo hacerlo en un paso que orientarte hacia una siembra o comedero. En este último caso deberás ser más precavido: un buen macareno no saldrá al claro tan fácilmente, así que sus ramas deben ocultarte perfectamente.

2. Mantén la visibilidad

Es un aspecto básico si quieres que tu intentona no se quede en simplemente eso. Has de colocarte a la altura justa para taparte pero sin perder de vista el lugar donde el jabalí comerá o se bañará o por el que, simplemente, pasará.

Escoge un cruce de ramas –siempre es más seguro que una sola– desde el que puedas controlar lo que sucede a tu alrededor sin que pueda detectarte.

3. No falles con el jabalí delante

Deberás demostrar tener nervios de acero cuando el jabalí haga su entrada en escena. Estará cerca y el más mínimo ruido le alertarán de tu presencia.

No muevas ni un solo músculo y deja que se bañe confiado: cuanto más se reboce en el barro, más opciones tendrás. Aprovecha sus chapuzones para, poco a poco, encarar el arma y cierra el lance en el momento decisivo.

Cómo cazar un buen jabalí haciendo una espera al amanecer

1. Llega con tiempo

Lo primero que debes hacer es estudiar los movimientos del jabalí para poder decidir la localización más apropiada: huellas, excrementos, trochas, veredas o incluso pelo son indicios que pueden ayudarte a componer un mapa mental de los pasos del cochino. Eso sí, todo esto no servirá de nada si llegas tarde:  recuerda que debes estar en el puesto por lo menos una hora antes de la amanecida o tu esfuerzo será inútil.

2. Espera al cochino en las alturas

Es una de las normas básicas del esperista, y cómo no, también del cazador al alba. Si quieres burlar la potente nariz del cochino, eleva tu posición. Los grandes jabalíes de mañana han pasado toda la noche en movimiento, alimentándose, y ahora se dirigen al encame, por lo que extremarán las precauciones. Cuanto mayor control tengas del viento, más probabilidades de éxito. Otro punto importante es mantener la salida del sol a tu espalda. Así no te deslumbrará y podrás ver al enorme jabalí sin dificultad.

3. Localiza las salidas de las siembras

El monte está lleno de caminos realizados por el paso continuado de animales. Si ves uno muy tomado que entra o sale de un trigo o un maizal, no lo dudes: será el lugar indicado para apostarte. Cuando las siembras están en su punto óptimo de maduración, los cochinos hacen estragos en ellas y es frecuente obtener un permiso de caza por daños. Tu misión: esperar su salida apostado pacientemente. Cuando el enorme jabalí haya llenado su panza de grano, querrá buscar la comodidad de su encame antes de que la luz lo ilumine todo. Y allí has de estar aguardando.