¿Tienes una cámara trampa y no sabes qué hacer con ella? Te echamos una mano

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Las cámaras de fototrampeo son una de las mejores herramientas para la gestión de nuestras poblaciones. Conoce cómo utilizar estos datos y cómo instalar una en tus terrenos.

Por Edu Pompa

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Estas cámaras son una herramienta clave para la gestión de fincas de caza, tanto por el conocimiento que proporciona de las especies cinegéticas para determinar la calidad de los trofeos, su densidad, su estructura… –en estas páginas te contamos cómo instalarlas, manejarlas y mantenerlas, así como sus principales aplicaciones para la gestión de tu coto de caza–. 

Un guarda ‘digital’ en tu coto

No sólo de gestión sobrevive un coto: hay que mantenerlo a salvo de los amigos de lo ajeno. A esto también nos ayudarán estas cámaras, constantado la presencia de furtivos y consiguiendo imágenes que pueden servir como prueba delictiva ante un juez.

Instala tu cámara en los accesos a la finca para tener controlados todos los vehículos que acceden a ella. Además, hoy algunos modelos incorporan una tarjeta SIM –la de nuestros teléfonos móviles– que nos envían, a través de un mensaje multimedia o de un correo electrónico, las imágenes que captura en tiempo real, alertándonos de la posible entrada de extraños en tu finca de caza para poder contactar rápidamente con los guardas o Guardia Civil y evitar que esquilmen nuestras poblaciones.

Una cámara como fuente de información

Con los datos que proporcionan estas cámaras podrás elaborar una base de datos increíble que responderá a muchas de las preguntas sobre la gestión de tu coto.

Completa una tabla por cámara y día de revisión consultando todas y cada una de las fotografías obtenidas. Anota fecha, hora, estación, cámara, coordenadas… 

Conocerás el número de especies de tu coto y monitorearás el estado de las poblaciones. Fíjate en el estado sanitario de los animales. En el caso de los ungulados podrás apreciar la delgadez de algunos de ellos, la falta de brillo en el pelo, la rotura de cuernas, la presencia de parásitos…

También podrás saber qué siembras le gustan más, a qué hora entran, qué trofeos tienen y por qué zonas se mueven, cuándo desmogan los ciervos, corzos o gamos, cuando descorrean y cuál es su comportamiento….

¿Dónde coloco mi cámara?

En barbechos, rastrojos y eriales

Son las zonas de campeo de conejos, perdices y liebres. Si la instalamos en alguna de las trochas que encontremos en sus lindes igual llegamos incluso a tomar algunas instantáneas de raposos.

 En siembras y praderas

Las ‘lenguas’ abrazadas por el monte serán el lugar ideal para fotografiar todo tipo de ungulados.

 En bosques caducifolios

Aprovecha los portillos y vallas de piedra caídas para poner tu cámara y hacerte con fotos de ungulados. Si tu zona alberga lobos –o incluso osos– hasta puedes llevarte una grata sorpresa.

 En bosques de coníferas

Los troncos de estos árboles, más rectos que el resto de especies, te facilitarán su instalación. Aprovecha los claros del bosque donde la luz penetra y nace el pasto. Así conseguirás fotos de ciervos y corzos… si es que los hay en esa zona.

 En monte bajo

El mejor lugar para instalar tu cámara y conseguir instantáneas de zorros, tejones, conejos y otros animales de pequeño y mediano tamaño.

 Charcas y bañas

Es el lugar de reunión de la fauna de tu coto. Sin lugar a dudas uno de los mejores sitios donde instalarlas. Podrás fotografiar todo tipo de animales.

 Bebederos y comederos 

La apuesta segura: si están tomados te permitirán conocer qué está entrando y los trofeos de los machos, cuáles son sus rutinas diarias y si entran antes, junto a la prole o después de ella.

 Junto a caminos y carreteras

Colócalas aquí para llevar a cabo labores de vigilancia; incluso podrás fotografiar la fauna que se acerque al agua o a pastar en sus cunetas.