Cabeza

Los cérvidos provocaron el año pasado 859 accidentes en León, que es la provincia con más siniestros provocados por jabalíes.


8 de Abril de 2018

Los corzos provocaron el año pasado 859 accidentes en León. No son los únicos animales silvestres que causan siniestros en la provincia, que es la que más accidentes provocan los jabalíes.

El corzo ha llegado a expandirse  por todos los territorios civilizados y en España ha colonizado, sobre todo, las provincias de Burgos, Soria, Guadalajara y Lugo. No obstante, en Castilla y León están presentes en sus nueve provincias. Los expertos sostienen que el crecimiento del cérvido obedece simplemente a cuestiones relacionadas con la dinámica poblacional natural. Estos animales han ocupado su territorio: la presión sobre los mismos en muchas zonas es mínima y la población no caza cérvidos para comer.

La Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Soria, la primera provincia de España en la que se permitió cazar corzos, advierte de que no hay que llevarse al engaño. Si bien es cierto, que basta salir de Soria para ver corzos a los lados de cualquier carretera, cascadas escondidas o parajes de fácil acceso, no existe una superpoblación, ya que los dos indicadores que permiten saber cómo evoluciona la población (número de accidentes y daños en los cultivos) no ha variado en exceso en la última década, es más, incluso han disminuido. A pesar de que ha aumentado la cabaña, según los expertos, en el equilibrio ecológico de la naturaleza tienen cabida más corzos.

Uno de los responsables del servicio de caza de Soria durante las dos últimas décadas asegura que el corzo es un animal “tonto”, razón por la cual es tan fácil verlo en cualquier lugar de la provincia. Es una especie confiada y su sistema de alerta es más bajo que la de un ciervo, por eso estuvo a punto de extinguirse en muchos territorios de España después de la Guerra Civil española. Para los habitantes del medio rural era muy fácil matar a un corzo para comer.

El cérvido sale a las carreteras y campa a sus anchas por Soria, un paraíso natural para las especies cinegéticas por su escaso desarrollo industrial y de infraestructuras, pero también encuentra en Burgos un lugar idóneo para reproducirse, es más, el 68 por ciento de todos los accidentes de tráfico atendidos por la Guardia Civil en Burgos tuvo un animal silvestre implicado y es la provincia española con más siniestros provocados por la irrupción de animales incontrolados en la calzada.

En concreto, en Burgos se produjeron el pasado año 1.613 accidentes provocados por la irrupción de corzos, frente a los 961 de Soria y los 859 de León.

La provincia que más accidentes soporta por los ciervos es Zamora con 291, frente los 88 de Soria, 64 de Palencia y 16 de Burgos. En lo que respecta al jabalí es León la que ocupa el primer puesto en el ránking con 900 siniestros frente a los 172 de Soria.

“Estamos en la época histórica donde más animales hay en todo el mundo. En Alemania se producen 200.000 accidente por animales silvestres, frente a los 7.000 de España y de esos la mitad se producen en Castilla y León, debido a sus características sociales, económicas y a que es una Comunidad muy extensa. No obstante, en Galicia tienen mayor presión de cérvidos que Castilla y León si atendemos a su extensión y en Andalucía entre el año 2000 y 2010 se cazaron 40.000 ciervos, frente a los 7.388 de Castilla y León”, precisa el funcionario.

Este experto sostiene que en la Comunidad ni “sobrecaza ni se sobrexplota”, es más, ha sido pionera en España con su sistema de gestión de caza que tiende a equilibrar la especie posibilitando que se mantenga estable. El experto detalla que hace casi 20 años un tercio de los corzos que se cazaban en España (165.000), se apresaban en Castilla y León (52.000) que abarca una superficie de 94.000 kilómetros cuadrados, pero es curioso que Galicia con su 29.000 kilómetros cuadrados capturará 37.000. “Hay más superpoblación en otras comunidades proporcionalmente a Castilla y León. Hay más densidades en otras comunidades autónomas y en otros países” apostilla.

Los planes de gestión de Europa encuentran problemas para controlar las poblaciones, según el experto, quien explica que fue Castilla y León y en concreto la provincia de Soria quien bajo autorización del Consejo Regional de Caza permitió en el año 2000 que se cazaran corzas, a pesar de que en los 60 estaba prohibido. El cambio obedeció a una razón coherente de equilibrio poblacional de la especie. En todo momento, se conocía que la caza en esos términos era sostenible para la especie, no la ponía en peligro, es más aumentaba la población.

Otras provincias de Castilla y León también imitaron a Soria y actualmente los cazadores que practican el deporte en este territorio pueden cazar corzas ocho meses año y en enero y febrero sin precinto, para promover el equilibrio poblacional y ante el aumento de la cabañas por las condiciones de paraíso natural para la especie.

A largo plazo, eso sí, los resultados para mantener el equilibrio de las especies cinegéticas no es nada esperanzador. En el medio rural cada vez viven menos gente y en España son muy pocos los jóvenes interesados en cazar, ya que “existe otra sensibilidad y tiene mala prensa”.

Algunos cazadores bromean sobre la posibilidad de que dentro de una década haya que contratar a la UME para cazar corzos. Mientras tanto piden que se favorezca la caza en todo lo posible para que la población de cérvidos se mantenga en equilibrio.

Noticia publicada en diariodeleon.es

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