Roban
Estado en el que aparecieron los armeros sustraídos. / E. C.

Los cacos forzaron la ventana de la vivienda del pueblo llanisco y se llevaron los armeros, un ordenador y 650 euros.


9 de Febrero de 2018

Los ladrones volvían a actuar en la noche del pasado miércoles en el concejo de Llanes, concretamente en el domicilio de Roberto Sobero, en el barrio de Verines de la localidad de Pendueles. Los cacos se hicieron con un importante y peligroso botín: tres rifles, tres escopetas, diferente munición, una cámara de fotos, un ordenador portátil y 650 euros que tenía ahorrados el hijo del propietario de la vivienda. A primera hora de ayer se recuperaban las armas y la munición, que los ladrones habían dejado abandonadas en una finca en la zona de Novales, a orillas del Cantábrico.

Sobero, apasionado aficionado al deporte de la caza, explicaba ayer que había abandonado su domicilio en Pendueles en torno a las 19 horas del miércoles y al regresar, dos horas más tarde, se percató de que la ventana de la cocina había sido forzada. Una vez en el interior pudo comprobar que la vivienda estaba «completamente revuelta» y tras un minucioso recorrido por el domicilio echó en falta los armeros en los que guardaba «tres rifles, tres escopetas, la munición y las guías de pertenencia de las armas». Los cacos también se habían llevado los ahorros de su hijo, el ordenador y la cámara fotográfica. De forma inmediata, se puso en contacto con la Guardia Civil para interponer la correspondiente denuncia por tan importante y alarmante robo.

En la mañana de ayer, el afectado se desplazó a Cangas de Onís para denunciar el robo en la Intervención de Armas del cuartel de la Guardia Civil y en ese momento recibía la llamada de un familiar para informarle que «los rifles, las escopetas, la munición y los armeros forzados habían aparecido abandonados en un prado a la entrada de la playa de Novales». El llanisco valoró en «6.000 euros» el coste de las armas, la munición y los armeros, y adelantó que varios vecinos habían ofrecido pistas sobre un coche, ajeno al pueblo, que aquella tarde había merodeado por la localidad.

Noticia publicada en elcomercio.es

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