Un oso ataca a dos cazadores que se ven obligados a disparar para salvar su vida

oso

Este es uno de esos encuentros que no quieres tener jamás. Este tremendo oso decidió cargar contra ellos, que actuaron en defensa propia.

Hay que asumir que la caza siempre puede entrañar cierto riesgo. Cuando invades el territorio de un animal salvaje la situación puede volverse peligrosa e incontrolable, más si cabe, cuando el rival al que te enfrentas es un enorme oso.

Esto es lo que les sucedió a estos dos cazadores. Mientras iban de rececho por los montes de Canadá, cruzaron su camino con el de un gran oso. El plantígrado no era el objetivo de la cacería por lo que tanto cazador como guía hicieron todo lo posible para espantar al animal.

Después de unos segundos de gritos y aspavientos, el oso no parece muy asustado y comienza a cargar contra ellos. La situación es tremendamente peligrosa y todo hay que decidirlo en cuestión de segundos.

Comprobando que el oso no va a frenar su ataque, el cazador aprieta el gatillo y abate al animal. Como se pueden ver en las imágenes, fue una acción en defensa propia.

Un oso y sus dos crías entran en un puesto de batida

La naturaleza es absolutamente imprevisible y los animales, más si cabes en estado salvaje, también. El conocido cazador Franz Albrecht Von Oettingen-Spielberg puede dar buena muestra de ello, como verás en el vídeo que te mostramos a continuación.

Mientras se encontraban grabando uno de los capítulos de la popular serie de caza Wild Boar Fever, una hembra de oso pardo acompañada por sus dos oseznos hizo acto de presencia en el puesto de Franz.

La cacería era una batida de jabalíes y no había permiso para disparar sobre los osos, y mucho menos tratándose de una hembra con sus crías. El cazador se preparó ya que una osa acompañada de su prole puede llegar a ser muy territorial y defenderá a sus retoños con uñas y dientes.

En la imagen vemos como la osa se acerca de derecha a izquierda, tomando bocanadas de aire para descubrir algún peligro. Mientras el plantígrado continúa su camino, el cazador observa la escena con la guardia alta para defenderse en caso de ataque repentino.

De pronto, una corriente de aire delata la presencia del cazador y frena en seco la caminata de la osa que, levantándose sobre las dos patas traseras localiza a Franz y empieza a correr. Inmediatamente el cazador comienza a gritar de forma notoria con el fin de espantar a la osa, que huye de la escena sin provocar ningún accidente.