La extraordinaria muestra de este perro de caza te va a dejar helado

perro de caza

No hay nada más bonito en el mundo de la caza que una muestra tensa y firme de un perro como el pointer. Desde luego, el dueño de este can tiene que estar orgulloso.

Por Carlos Vignau

perro de caza

Pocas cosas más bonitas hay en el mundo de la caza como una buena muestra de un perro como el pointer. Esta raza, el pointer inglés es utilizado tradicionalmente en toda Europa y ha dado nombre a los perros de muestra (o pointers). Veloz e incansable cazador, es pura magia cuando lo vemos trabajar sobre terrenos llanos y limpios, como el del siguiente vídeo.

En las imágenes vemos un precioso ejemplar de pointer haciendo una muestra de esas que los buenos aficionados a la caza no olvidarán nunca. Durante casi un minuto el can avanza acariciando con la panza la tierra. Sus músculos parecen palpitar de la tensión y recuerda a los atletas de primer nivel cuando llevan su cuerpo al límite.

La cola recta y la nariz señalando en la dirección de la que provienen las emanaciones. Pura perfección. Después de avanzar de forma lenta y pausada, el perro de caza acelera el ritmo pero sin perder la figura en ningún momento.

Toda una joya de la que el duelo puede estar tremendamente orgulloso. ¡Qué mañanas de caza le habrá regalado!

El pointer, perro de caza

Dotado de un gran instinto para la caza que manifiesta desde cachorro y con una personalidad y carácter propio, el pointer es un perro apasionado del campo. En él deposita todos sus sentidos, descarga sus impulsos y satisface sus ansias.

Algunos le acusan de cazar demasiado lejos, de ser testarudo y de recrearse en teatrales paradas. Señalan como hándicap su rapidez, que consideran excesiva y que le puede llegar a hacer pasar junto a las piezas sin verlas en su búsqueda ávida e impetuosa.

Lo cierto es que el pointer es uno de los mejores perros para la caza en mano. Incansable, dotado de un olfato excepcional que le permite detectar el más leve rastro de cualquier animal –incluso en climas cálidos y secos gracias a su gran capacidad de adaptación–, es el gran especialista de la muestra.

Educación basada en la obediencia

El pointer es un buscador veloz, un potente atleta de movimientos vertiginosos. Esta velocidad ahorra aliento al cazador y mucho tiempo a ambos, pero a cambio exige una interrelación inflexible entre el perro y su dueño, una respuesta instántanea a nuestra voz o silbato, lo que nos obligará a poner especial énfasis, durante su adiestramiento, en el aspecto de la obediencia.

Educar a un pointer, pese a su gran personalidad, no resulta una tarea demasiado complicada. Para que reconozca nuestra autoridad es preciso acercarse a él con humildad, intentar comprender su instinto cazador tal y como él intenta comprender a su dueño y, por encima de todo, lograr que se convierta en nuestro amigo, no tratarle sólo como a una máquina de cazar. Un consejo es emplear el tiempo en jugar con él, ‘manosearle’ durante su etapa de cachorro para que pierda todo temor hacia su amo.