En 2001, Robin Williams pasó un emocionante día con el adorable gorilla Koko, llegando a obligarle incluso a hacer algo que sus cuidadores no habían visto hacía más de seis meses: sonreir.


14 de Noviembre de 2017

 

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.