Hurón
Leonardo de la Fuente

Las administraciones reconocen la superpoblación de la especie, que horada autovías y ferrocarril y hace estragos en Tierra de Campos.


8 de Abril de 2018

Las dimensiones de la plaga de conejos está adquiriendo tales proporciones en Castilla y León, especialmente en Tierra de Campos, que ocupa territorios de Zamora, León, Valladolid y Palencia, que la Junta ha tenido que recurrir de forma excepcional a una práctica cinegética de más de 2.500 años de antigüedad para tratar de atajar un problema que no solo afecta gravemente a los cultivos, sino que pone en riesgo infraestructuras clave del siglo XXI, como las autovías y las líneas del Ave.

Solo en la provincia de Zamora se han emitido en el último año 328 autorizaciones para cazar conejos, de las que 331 son para utilizar mustélidos. La mayoría de estas autorizaciones para el descaste con hurón, que la Junta está agilizando -y solo se precisa para concederlas que se presenten informes sobre los daños- son solicitadas por particulares. Para cazarlos en zonas de seguridad de infraestructuras viarias y ferroviarias, desde 2017 se han emitido una veintena (una de ellas fue solicitada por la administración ferroviaria, Adif), previa autorización del Ministerio de Fomento.

Hasta hoy, las capturas de conejos que han sido notificadas a la Delegación Territorial de la Junta en Zamora han sido 36.500. Por cada autorización emitida se ha cobrado una media de 207 ejemplares. Los cazadores tienen hasta el 1 de julio para pedir autorizaciones.

Es el término de Morales de Toro una de las zonas más afectadas en la provincia de Zamora, y las tierras y viñedos más próximos a la autovía los que más daños registran. Esto se debe a que, junto a estas infraestructuras del Estado, hay zonas de seguridad que están valladas y en las que está prohibida la caza. Esto mismo ocurre en los taludes de las líneas de Alta Velocidad de Adif, que se han convertido en un paraíso para la especie, ya que está vedado el paso para el hombre y los depredadores tampoco pueden acceder.

«Como un vivero»

Desde el puente sobre la Autovía del Duero (A-11) que une Morales de Toro y Villavendimio, los agricultores Higinio Gallego y Pablo Domínguez muestran el cambio de tonalidad que tienen, en las tierras trabajadas, el cultivo sembrado y el comido por los conejos. Aseguran que, desde que se construyó la autovía, es como si la zona se hubiera convertido en un vivero productor de conejos que se extiende por el resto del término.

Calculan que en el pueblo hay unas 300 hectáreas afectadas, a las que se suman otras de sus vecinos de Toro, por donde pasa la línea de Alta Velocidad, y de pueblos por los que transcurren otras autovías, como la A-6 en Tierra de Campos. «No han hecho caso de lo que se les decía el año pasado y este año lo que tenemos es una plaga que no es fácil de combatir, pero el problema lo han creado ellos, que tienen un reservorio en la autovía», asegura Pablo Domínguez, presidente de Coordinación Agraria de COAG.

Además se muestran preocupados por los viñedos. Es el caso de Higinio Gallego, que tiene más de tres hectáreas de viñas en espaldera y en vaso junto a la autovía. Pero también les preocupan los agujeros en las cunetas de la A-11. «Hay zonas de la autovía que van a tener problemas porque la atraviesan de lado a lado», manifestaron sobre estas zonas de seguridad en riesgo.

En esta zona se necesita una actuación de forma urgente, según la Alianza UPA-COAG. «El problema es que están protegidas por una valla, no es zona cazable y no son perseguibles por ningún depredador porque no entran, ni tampoco las aves», explicó Aurelio González, quien además apuntó que la maleza que se ha puesto para la contención de las carreteras y los terraplenes hace de estas zonas un refugio ideal para la especie.

Antonio Medina, presidente de Asaja de Zamora, asegura que los conejos han «liquidado» los almendros que plantó junto a la alambrada de la vía del Ave en Toro. Apunta también que en la comarca de Benavente hay otra zona muy afectada por huras junto a un puente de la autovía A-66. «Si empiezan a horadar en un año de lluvias y con la vibración del terreno, pueden hundirse las infraestructuras, por lo que creemos que las Administraciones tienen que tomar medidas». Enrique Cortes, coordinador provincial de UCCL, considera que los daños en el firme de las autovías «es un problema añadido» al de los cultivos.

Por el momento, Adif ha dado autorizaciones para hacer batidas en la línea de Alta Velocidad Segovia-Valladolid-Palencia-León, según confirmó ayer la autoridad ferroviaria. Desde la Delegación Territorial de Zamora se está dando «mayor celeridad y todas las facilidades posibles» para el descaste con hurón.

Desde la Delegación del Gobierno en Castilla y León se indicó que en la Demarcación de Carreteras Occidental del Estado, donde están la mayor parte de las zonas de seguridad afectadas, se han solicitado 31 autorizaciones de control poblacional, de las que 28 ya están otorgadas. Para prevenir daños a la infraestructura, anunció que está programada una en el enlace de la A-11 en Toro, en un tramo de unos 500 metros, donde se tapará el terraplén con malla hexagonal conejera y se retirará la vegetación. Asimismo, en la N-122 a la altura de la variante de Quintanilla de Onésimo (Valladolid) se realizará una reparación del talud y se taparán las madrigueras.

Por otro lado, la Unidad de Carreteras de Salamanca cuenta con una autorización general otorgada por el Servicio Territorial de Medio Ambiente para realizar controles poblacionales con la ayuda de cazadores y prevenir daños a las carreteras.

«Ojalá no pase como en Castilla-La Mancha, donde los ayuntamientos reparten cartuchos»

Desde la Federación de Caza de Castilla y León, se considera que todavía en la comunidad la situación de la plaga no ha llegado al nivel de desbordamiento de Castilla-La Mancha y Andalucía, donde han tenido que decretar la «emergencia cinegética». Especialmente, indica el presidente, Santiago Iturmendi, en Campo de Criptana. «Allí están cazando conejos todos los días del año. Incluso en los Ayuntamientos se están repartiendo cartuchos a la gente con escasos recursos económicos para que puedan ayudar a controlar la sobrepoblación». No obstante, aunque considera que las medidas que la Junta está tomando son adecuadas, no oculta su preocupación por la extensión de los daños que, indica, «son más que evidentes solo con pasar por la Autovía del Duero o todos los accesos de autovías de Valladolid; se ven montones de conejos en la mediana y los bordes de las autovías».

Este cazador insiste en que esta especie y sus madrigueras no solo ponen en peligro los cultivos y las infraestructuras, sobre todo si se unen los taludes horadados al impacto de las lluvias continuadas. También, subraya, son un peligro para los conductores porque los animales se atraviesan en la carretera y pueden ocasionar accidentes de tráfico. Considera que sería una buena medida «la traslocación, siempre con un control veterinario, con el fin de capturar los conejos vivos y llevarlos a zonas donde no existe esta población, pero de momento está prohibido».

Aprovecha el presidente de la Federación para apuntar que sería positiva «la creación de un seguro estatal que cubriera estas incidencias de la naturaleza, porque el titular del coto no puede ser responsable, cuando ha puesto todos los medios y cumplimentado todos los planes cinegéticos».

Noticia publicada en elnortedecastilla.es

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