Fabrica su propio cañón casero con chatarra y se dedica a reventarlo todo

cañón

Con su cañón casero fabricado con restos de chatarra estos locos revientan un Ford e incluso consigue atravesar las paredes de un edificio. La munición que emplean tampoco tiene desperdicio. ¡No te lo pierdas!

Por Carlos Vignau

cañón

Parece mentira pero sí, has leído correctamente. Estos muchachos han fabricado un cañón casero y pasó la tarde ‘reventando’ todo lo ‘reventable’. Así de simple, y de espectacular.

Para la fabricación de este cañón casero, estos portentosos manitas con la cabeza llena de ‘ocurrencias’ han empleado restos de trastos viejos: el marco de un Ford Modelo T y la suspensión de una cosechadora John Deere 7700… Con ellos logran convertir esos amasijos de hierro en todo un cañón potente y funcional.

En el vídeo, publicado en YouTube por Welker Farms Inc, los blancos de este cañón casero son variados: la pared de un edificio, un viejo sedán, un Ford Escape usado y todo tipo de escombros que encuentran por ahí. No puedes doblar el tiro tan rápido como con otras armas pero es increíble.

Un cañón casero, diferentes proyectiles

La mente ‘privilegiada’ de estos tipos no tiene fin y antes de comenzar a disparar balas de cañón deciden testar su creación con una munición original, cuanto menos: un pavo de Acción de Gracias…

No te lo pierdas porque este vídeo merece la pena.

Otro arma artesanal que funciona

Gary Goltz, un cazador profesional de Gajogo Safarilands, se encontraba guiando a un cliente que trataba de cazar un sable cuando se topó con un grupo de furtivos en la carretera. Estos, al detectar la presencia del cazador, tiraron el arma y los cinco animales que habían matado con ella y se dieron a la fuga. Cuando Goltz ‘confiscó’ el rifle no podía creer lo que veía.

Como si de un trabajo del más surrealista de los bricolajes se tratara, el ‘artista’ que lo fabricó había utilizado el eje de la dirección de un Toyota a modo de cañón; para amortiguar los disparos en el hombro improvisó una cantonera recortando la suela de unas zapatillas deportivas y, a falta de arandelas, usó fieltro para fijar unos tornillos a la culata, también de fabricación casera.

Para dispararlo, su creador utilizó pólvora negra hecha con orina de un pequeño antílope con el fin de empujar y lanzar unas precarias balas hechas con trozos de ferralla. Unas muescas sobre el ‘cañón’ y la ‘culata’ la longitud que debían tener los proyectiles.

cañón
El cazador Gari Goltz con el rifle artesanal que fabricó.

Su aspecto es el de una rudimentaria arma de avancarga, accionada por un perrillo al que ataron un cordel para disparar el arma, puesto que el ‘gatillo’ falla con frecuencia, según relató Goltz. Sus partes metálicas están fijadas con clavos y han sido forjadas y adaptadas a golpe de martillo. 

Aunque su precisión es prácticamente nula –rompe todas las reglas de la balística–, lo cierto es que dispara y ‘mata’Goltz disparó el arma una vez que la requisó de las manos del furtivo para liberar la ‘bala’ de media pulgada que había introducida en su cañón y el retroceso le sorprendió: «Sentí como si explotase un cuarto de dinamita», relató.