Si tu coto de caza linda con una finca donde esta enfermedad ha causado estragos en su cabaña ganadera, así es cómo tienes que actuar para ayudar a tus jabalíes.

Por Ciencia y Caza

jabalíes

La tuberculosis es una enfermedad grave y contagiosa que no sólo puede afectar a las personas sino además provocar importantes mermas en la producción de animales de renta e incluso su muerte. Es provocada por una bacteria del género Mycobacterium –sobre todo M. bovis y M. avis–. En especies cinegéticas como el ciervo y jabalí puede influir negativamente en la calidad del trofeo. 

¿Cómo se contagia?

Sobre todo por vía aerógena, contacto nariz con nariz: por eso las elevadas densidades de población favorecen su dispersión. Una segunda vía es la oral, por ingestión de alimento contaminado cuando los enfermos eliminan secreciones con una alta cantidad de bacterias en zonas de comederos infectando el alimento.

¿Podemos evitar su transmisión?

No es fácil teniendo en cuenta las vías de contagio, pero sí podemos reducir su incidencia evitando superpoblaciones de ungulados, la concentración en los comederos y la coexistencia de ganado doméstico y fauna silvestre. También es vital realizar una adecuada gestión de las vísceras con lesiones, pues su presencia en el campo podría favorecer la difusión de la bacteria.

¿Existe tratamiento?

 La ley no permite realizar ninguna actuación en este sentido, pues es una enfermedad de declaración obligatoria con un programa de erradicación. Para ello, todos los años se somete a las explotaciones de ganado vacuno a pruebas para detectar su presencia y sacrificar todos los positivos. En el caso de la fauna silvestre se investiga una vacuna para jabalíes y ciervos que se administraría de forma oral.

¿Qué aspecto tiene un jabalí con tuberculosis?

La fauna silvestre no suele presentar síntomas, por lo que lo habitual es que su aspecto sea normal. Sí es frecuente, al abrir una res afectada, encontrar quistes en forma de ‘bolas’ de tamaño variable –algunas de hasta varios centímetros– en hígado, pulmones, cavidades intestinales… que contienen un líquido blanquecino y purulento.

¿Podemos comer carne de jabalíes enfermos?

Las vacas que se sacrifican por esta razón son destinadas al consumo humano. Pero debemos contar con la opinión de un veterinario que descarte la presencia de lesiones en músculos o que éstas sean muy extendidas, debiendo entonces desechar su ingesta. 

¿Qué debo hacer si encuentro un jabalí enfermo?

La presencia de reses con tuberculosis en un coto obliga a activar todas las alarmas para tratar de localizar el origen principal del brote y aplicar medidas encaminadas a limitar su difusión. Como hemos dicho antes, es una enfermedad de declaración obligatoria: tendremos que comunicarlo a los servicios veterinarios oficiales.

Es esencial, además, asegurar una correcta eliminación de las vísceras que presenten lesiones, evitando dejarlas en el campo. Desde el punto de vista cinegético deberíamos vigilar y abatir aquellos animales que presenten mal aspecto. Esos que estén delgados o selectivos, puesto que pueden ser focos de posible contagio.

También es imprescindible realizar una gestión que garantice las densidades adecuadas de las poblaciones y evitar altas concentraciones de animales en torno. Por ejemplo, a los puntos de agua y alimentación: si es necesario, aumentaremos el número de comederos y bebederos, distribuyéndolos de forma efectiva. Como siempre, la prevención es la mejor herramienta.

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