Este corzo tenía un ‘tricornio’

Tricornio
El animal con sus dos cuernas y la tercera en la frente. / GUARDERÍO JAROCA

La batida a rececho se celebraba en un coto ubicado en el Valle de Ocón. Un cazador de Aranjuez abate un extraño ejemplar con dos magníficas cuernas y una tercera incipiente en su frente.


27 de Mayo de 2018

Llevaban tres días andando por el coto con escasa fortuna. El frío era tan intenso que obligaba a los participantes en la batida a no parar ni un momento. No se avistaban, en medio de la lluvia, trofeos destacables por este coto del valle de Ocón, a pesar de sus tres mil hectáreas. Llegó el sábado y surgió el preciado trofeo y su sorpresa: un fenomenal corzo con dos magníficas y completas cuernas y una tercera aún incipiente en la testuz.

Los guardas del coto acompañaban a un experimentado cazador de Aranjuez, un habitual de estos parajes serranos desde hace 18 años, recordaba ayer para Diario LA RIOJA uno de ellos. Iban a rececho y bajo un espino localizaron un corzo. No era el que estaban buscando, andaban detrás de otro pero era un macho y consideraron que valía la pena. El cazador apuntó con su arma a una distancia de 115 metros y disparó.

Fuentes de la peña Jaroca, que integra a tres guardas, aseguraron que fue un disparo limpio y certero en la paletilla del animal. «No fue difícil, cayó fulminado», añadieron.

El cazador prefirió mantener el anonimato pero los guardas relataron que el corzo capturado era extraordinario y de enormes proporciones (se aproximaba a los cien kilos de peso).

Un ejemplar único

Cuando se acercaron a ‘cobrarlo’, indicó Roberto, uno de los guardas, descubrieron el extraño y único animal que yacía entre la hierba. «Nos sorprendió un bulto que tenía en la garganta», indicó para, a continuación, resaltar las dos poderosas cuernas completas y una tercera muy llamativa que intentaba despuntar en su frente y que, lógicamente, llamó poderosamente su atención.

A su singularidad, el corzo -que se estima que tenía unos cuatro años de edad- une que se trata de un ‘trofeo medallable’, admitió el guarda. La medición realizada después de abatirlo dio 115,15 puntos, que en la valoración correspondería a una medalla de plata. La longitud de sus dos cuernas más poderosas era de 21,5 y 21 centímetros.

La batida concluyó y a los trofeos cosechados se añade este espectacular y único ejemplar con su tercer cuernecillo en la frente, digno de un capítulo de Cuarto Milenio.

Noticia publicada en larioja.com