Este cazador se acerca gateando a un ciervo dormido y le toca la cuerna

ciervo

El ciervo se encontraba echado en unas hierbas altas y no detectó la presencia del cazador hasta que este acarició su cornamenta.ç

Por Carlos Vignau

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Seguro que te ha pasado ir recechando con el aire a favor, sin hacer ruido y con el máximo de los cuidados y que un ciervo o un corzo te detecte a más de 500 metros de distancia sin saber muy bien por qué.

Este cazador vivió en primera persona justo el lance contrario. Localizó un buen ciervo tumbado descansando. Parece un día ventoso por el movimiento de la hierbas que los rodean y eso pudo provocar que no fuera capaz de detectar al cazador.

Este, con las rodillas en el suelo, se acerca reptando como si fuera un leopardo de las nieves. El objetivo era claro: llegar a acariciar la cornamenta del ciervo. Cuando el animal nota la presencia extraña, no duda en poner tierra de por medio.

Aquí tienes el vídeo:

Otro lance, ahora con un corzo dormido en lugar de un ciervo

Después de que publicásemos un vídeo en el que un zorro dormía plácidamente hasta que un cazador lo despierta con su rifle o aquel otro en el que un hombre filma a un tejón con un sueño a prueba de palos, nos ha llegado este vídeo de un corzo en la misma tesitura.

El joven cérvido duerme profundamente hasta que oye el ruido de las pisadas del hombre sobre la hojarasca cuando ya lo tiene muy cerca. Entonces pega un salto hacia atrás y se queda parado unos segundos sin saber dónde está.

Finalmente huye entre los árboles. Se trata de una curiosa filmación más de una surrealista situación en la que ya hemos visto a jabalíes, zorros y tejones. La compartimos a continuación.