Dos ciervos salen corriendo en una batida y están a punto de arrollar a este cazador

ciervos

Un hombre  filma la escena desde su puesto de caza cuando dos ciervos pasaron como flechas. Estuvo a punto de acaba en tragedia.

Uno de los momentos más emocionantes que puede vivir un cazador es la entrada de un ciervo o de un jabalí en un puesto de montería. 

Las pulsaciones se disparan cuando se escuchan las primeras ladras y los pelos se erizan cuando el monte comienza a romperse. 

Un ejemplo llevado al extremo es lo que está grabado en el siguiente vídeo. En él puedes ver como un cazador graba una batida desde su puesto. El lugar es muy cerrado y si entra algún animal se lo puede encontrar encima. 

De pronto, dos ciervos irrumpen como auténticos trenes de mercancías rompiendo monte y pasan a escasos centímetros del cazador que si llega a chocar con alguno de los dos venados seguro que habría pasado un mal rato. 

Aquí tienes el espectacular vídeo:

¿Has visto alguna vez una manada de ciervos volando?

Todos hemos soñado con un puesto así alguna vez en nuestra vida. Estar de montería y que por delante de nosotros rompa un grupo de venados, sobre los que poder jugar un lance.

Pues bien, el afortunado que grabó estas imágenes vio multiplicado sus deseos por 16, concretamente. El hombre se encuentra apostado en el borde de un carril. A un lado tiene un espeso pinar y al otro unos prados enormes, que lindan con otro bosque.

Una manada de ciervos por los aires

De pronto, y como por arte de magia, empiezan a cruzar venados. Son ciervos grandes, adultos, con cuerpos musculosos y potentes que cuando se dan de bruces con el camino, la mayoría despegan de un brinco, alcanzando así el lado contrario. No dejan de pasar y durante la grabación puedes llegar a contar 16 venados.

En ningún momento se escuchan disparos, por lo que pueden suceder dos cosas. Pueden estar en una batida cochinera en la que no está permitido abatir ciervos (que sería para tirarse de los pelos el resto de tu vida) o a lo mejor están dando una batida sin armas, para cambiar a la manada de ciervos de zona en alguna finca privada.

Sea como fuere, las imágenes son realmente espectaculares y más de uno daría lo que fuera por vivir una situación así en primera persona.