Dispara 13 veces a cuatro jabalíes y no cobra ninguno: por eso están prohibidas estas balas para cazar

jabali carrera
Jabalí en un lance a la carrera

Este hombre realiza hasta trece disparos y no tumba ninguno de los cuatros jabalíes que le entran. Esto ocurre es lo que ocurre cuando se dispara con munición no apta, y por esta razón está prohibida para la caza en España


Redacción Cosas de Caza y Pesca

El vídeo no está grabado en España, pero es muy ilustrativo y se ha vuelto viral en las últimas horas. En él se ve a un tirador realizando trece disparos con lo que parece un fusil militar. Este tipo de armas utilizan munición de guerra, por lo que no son aconsejables para cazar. Además, el uso de esta munición, así como este tipo de armas, están totalmente prohibidas en España para la caza.

La legislación de nuestro país permite cazar con armas semiautomáticas, pero su cargador solo pueda contener hasta dos cartuchos. Por eso es imposible ver una escena como la del vídeo, en la que una sola persona realiza 13 disparos seguidos… sin conseguir que ningún jabalí caiga.

La balística terminal es un subcampo de la balística que estudia el comportamiento del proyectil cuando llega a su objetivo. La capacidad de una bala para derribar y matar de una manera rápida al animal –evitando sufrimientos innecesarios– se conoce como poder de parada.

La munición militar –que es la del vídeo– está blindada. Ha sido diseñada para no deformarse y poder atravesar superficies de mayor o menor dureza sin perder la capacidad de penetrar en el blanco que se esconde detrás. En la munición de caza, en cambio, se busca todo lo contrario: que el proyectil se deforme rápidamente y expanda bien, cediendo la mayor cantidad de energía posible al cuerpo que está atravesando y causando un gran shock capaz de fulminarlo. Por eso, a su vez, está prohibida en el campo de batalla.

Las postas también están prohibidas

La legislación diferencia cartuchos para caza menor y caza mayor. Entre los primeros se encuentran ‘las postas’. Se trata de unos perdigones superiores a 4,5 milímetros con un comportamiento totalmente errático al dispararse y muy peligroso. A continuación puedes ver el vídeo con el ejemplo de lo que nunca se debería hacer.