Los diez mandamientos para tener mejores trofeos de ciervo

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El crecimiento de las cuernas de ciervo depende de un buen número de variables, y algunas puedes controlarlas. Te contamos cómo hacerlo.

Por Carlos Díez Valle y Carlos Sánchez García-Abad
(Ciencia y Caza)

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1. Haz un buen censo

Elabora una estrategia de censado para conocer la situación de partida: número de machos, hembras, jóvenes… Será una primera piedra muy necesaria sobre la que construir un buen plan de gestión.

2. Conoce tu coto…

… y establece su capacidad de carga. No se cumple la máxima de cuantos más mejor. Aplica un adecuado plan de gestión forestal con desbroces, clareos, siembras o reforestaciones.

3. Dales de comer

Analiza el alimento disponibles y los tipos de suelo. Podría ser más que conveniente suplementar con algunas sales minerales –como magnesio o cobre– en determinadas épocas del año.

4. La salud de los ciervos es lo primero

Vigila su estado sanitario y evita la presencia de ejemplares enfermos. Analiza los ejemplares cazados e infórmate sobre el estado de salud de la ganadería del entorno: sus problemas podrían ser compartidos.

5. Da de beber al sediento

Evita restricciones de agua y alimento para que sus cuernas puedan desarrollarse sin ver frenado su crecimiento: asegura puntos de agua de calidad, vigila el estado de los pastos y gestiónalos de forma correcta o suplementa si fuese necesario. Anticípate y evita cualquier cualquier fuente de estrés. 

6. Anota los ciervos cazados

Revisa las fichas de capturas de los últimos años, analiza las puntuaciones de los trofeos abatidos, crea gráficas con la evolución de las puntuaciones medias de las últimas temporadas y observa su tendencia.

7. Las hembras son clave

Pon en práctica un plan sostenible de control de hembras de ciervo que evite que compitan por los recursos, generen sobredensidades o favorezcan la reproducción de ejemplares de mala calidad.

8. Caza en berrea… pero tarde

Retrasa en lo posible la caza en berrea para que los grandes machos de venado puedan reproducirse antes. Si los abates muy pronto facilitarás que perpetúen su genética otros ejemplares de peor calidad.

9. Controla siempre la población

Mantente alerta para evitar siempre la presencia de ciervos selectivos, defectuosos, enfermos o que presenten taras. Estos serán los primeros que tendrás que retirar.

10. Piensa siempre en el futuro de tus venados

Ten paciencia y planifica a medio y largo plazo. En la gestión del venado, como con otras especies, los resultados no se aprecian hasta pasados varios años desde que comencemos a trabajar.