Cuatro consejos útiles si quieres salir a cazar becadas por primera vez esta temporada

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Si este año tienes pensado patear los bosques de tu coto en busca de becadas y no lo has hecho antes, grábate a fuego las siguientes consideraciones.

¿Dónde encontrar a las becadas?

Sus preferencias: robledales, pinares bajos y helechales. Con fuertes heladas buscan las cajas de los barrancos y arroyos donde clavar su pico en busca de alimento. La presencia de ganado te puede servir de referencia: le encantan las lombrices que se desarrollan en los excrementos de las vacas, así que fíjate si presentan los orificios provocados por su pico. Otra señal de su presencia serán sus deposiciones líquidas y de color blanco.

Hasta que el frío no aprieta no emigra en busca de un clima más favorable, y en una misma temporada puede realizar varias entradas en los mismos terrenos en función de la temperatura, las nevadas… o desaparecer. Madrugar no es necesario: espera a que se mueva para que deje emanaciones para perro. Durante el día buscará dónde mantener sus patas secas. Con lluvia, viento o niebla no se moverá. Por último, recuerda que las que son levantadas varias veces suelen regresar a su primera querencia.

¿Puedo cazarlas con un perro perdicero?

Como cuando vamos tras las patirrojas, necesitaremos un perro con gran olfato. En este caso, además, es fundamental que sea capaz de mantener la muestra el mayor tiempo posible, pues en muchas ocasiones la parada se produce en ocasiones hasta a 300 metros de nuestra ubicación y necesitaremos tiempo para llegar.

Por eso es difícil reciclar en becadero a nuestro experto perdicero, más acostumbrado a cazar a distancia de tiro del cazador, y tan importante que lleve un collar sonoro que delate su posición. Lo más recomendable es que incorpore geo localización vía GPS, ya que en ocasiones se alargan tanto que es difícil que escuchemos el beep.

¿Cuál es la mejor escopeta para la becada?

Superpuesta, repetidora o paralela, todas son efectivas, pero son las dos primeras las más utilizadas por los expertos en la becada. Para conseguir un encare más rápido y un plomeo más abierto, aspectos fundamentales en esta modalidad, los cañones han de ser algo más cortos que cazando patirrojas, máximo de entre 61 y 66 centímetros.

Y si vas a emplear un cartucho de más de 36 gramos comprueba que tu arma está preparada para disparar munición magnum, dato que aparece reflejado en el cañón. También son importantes el peso, pues se trata de una modalidad muy exigente físicamente, y la posibilidad de cambiar los chokes.

Así se cocina a la reina del bosque

La pelaremos en sentido contrario a la dirección de la pluma para evitar romper la piel en exceso antes de someterla a un periodo post morten de maduración al menos dos o tres días. Después la introduciremos durante 12 horas en nuestra marinada. El punto óptimo de cocción siempre ha de ser rosé, con un golpe de horno a una temperatura muy alta.

Así conseguiremos dorar su piel y conservar en el interior todos sus jugos para extraer su terneza tan especial. En el caso de optar por un asado sólo retiraremos el buche y la molleja: el resto lo conservaremos en su interior para consumirlo conjuntamente –se suele elaborar junto con su cabeza y su característico pico–. Si la estofamos deberá ser tras una cocción larga, entre 90 y 120 minutos, y a fuego lento.

El no va más: caza de becadas con el calibre .410

Para muchos, la caza de becadas con perro es una de las modalidades estrella de cuantas se pueden practicar hoy en día. Para poder llevarla a cabo, el cazador necesita uns piernas que lo resistan todo, un perro capaz de localizar a la becada en el rincón más oculto del bosque y algo de suerte para cerrar el lance con éxito.

Por todo eso, el vídeo que vas a ver a continuación y que está subido en el canal de YouTube jose luis viella montalbanes todo un reto con mayúsculas.

A todos lo anterior, nuestro protagonista a decidido ponérselo un poco más difícil. Con la escopeta del 12 aparcada en casa, sale en busca de las becadas con una superpuesta del diminuto calibre 410 con una carga de 9 gramos.

Con todo eso, es capaz de cazar varias becadas viviendo lances de auténtico vértigo. Desde luego podemos decir que el reto ha sido superado con creces.