Cómo evitar que tu perro de caza coja miedo a los disparos

perros de caza

Este es uno de los miedos de todos los cazadores a la hora de iniciar a su perro de caza. Te contamos cómo puedes ponerle solución al problema.

Por Victor Esandi (Adiestrador canino)

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El miedo a los disparos uno de los problemas más comunes y graves con los que nos solemos encontrar. Debemos tener claro es que ningún perro nace con ese miedo: somos nosotros los que se lo creamos. Y no, no se debe a que los tiros les provoca dolor por una malformación en su oído: es una creencia falsa.

La manera de evitarlo será siempre la prevención. Os cuento cómo conseguirlo. Un disparo, en sí, es un sonido neutro; no es ni malo ni bueno, pero al ser un sonido potente y sorpresivo es fácil que se asuste y lo asocie a algo malo. Una habituación positiva es la mejor forma de crear una buena asociación a las detonaciones.

De cachorro, antes de llevarle la comida, y a cierta distancia, accionaremos una detonadora e inmediatamente le pondremos su plato. En poco tiempo entenderá que la detonación es el anuncio de la hora de comer. El tiro, en principio neutro, pasa a ser algo positivo, ya que va acompañado de cosas buenas.

No te precipites con los perros de caza

Para exponerle al primer tiro cazando nuestro peor enemigo son las prisas: solemos ponerle algo de caza y automáticamente abatirla. Esto que hacemos sin pensar en las consecuencias será la razón de que coja miedo a los disparos.

Mi consejo es que le llevéis varios días a trabajar con piezas pero sin escopeta para que descubra la caza sin introducir factores que pueda asociar a algo negativo, como el tiro: le ayudará, junto con la huida de las piezas, a practicar y consolidar una buena muestra e impulsará su motivación en la caza y su instinto predatorio.

Después llegará el momento del disparo: aquí debemos tener en cuenta, primero, que haya realizado una buena muestra, que esté persiguiendo y mantenga a la vista la pieza y, además, una buena distancia entre nosotros y él. Si la abatimos no le dará importancia a la detonación, ya que su atención estará concentrada en la persecución. Además, si acto seguido ve caer la pieza, empezará a asociar el tiro con su cobro y el disparo pasará a ser un estímulo positivo.