Aunque estamos a las puertas del verano ya puedes pensar en las monterías de jabalí de la próxima temporada. Sigue estos consejos y el éxito de tus cacerías invernales estará casi asegurado.

Por Carlos Vignau

jabalí

1. Dónde ubicar el comedero

El objetivo no debe ser ‘engolosinarlos’ semanas antes de la montería para tratar de concentrarlos en una determinada zona, sino el de mantener una población estable y sana en la finca durante todo el año. Para ello te recomendamos tener pocos comederos pero en constante ‘funcionamiento’. Deberán estar centrados en la mancha para evitar que busquen su encame fuera de ella.

La distancia idónea entre estos dependerá de las características del terreno, pero uno por cada 200 hectáreas será más que suficiente. Si queremos cebar un buen número de cochinos deben ser amplios y asegurarnos de que sólo los jabalíes tengan acceso en el caso de que la zona también albergue otras reses o ganado: para ello, cierra una zona de monte con mallazo con gateras de acceso. Y recuerda que la comida deberá estar bien repartida para evitar disputas. 

2. Acierta con el cebo

Lo ideal es no alterar su hábitat natural, por lo que dependiendo de los cultivos de la zona recurriremos a uno u otro tipo de cebo. El trigo y el maíz son fantásticos, ricos en proteínas… pero muy pobres en fibra y minerales, lo que afectará sobre todo a la salud de nuestros primalones. Nuestro consejo es aportar, además, avena, cebada, pipas, almendras y bellotas si la finca no dispusiera de estos alimentos.

La fruta siempre tendrá buena aceptación debido a su alto contenido calórico, y en verano la agradecerán por su carga de agua y azúcares. Por último, en el mercado puedes encontrar piensos compuestos que aceptan de muy buen grado y les aportan todos los nutrientes necesarios: son un poco más caros pero merece la pena invertir en ellos. 

3. Intenta que coman todos los jabalíes

Es común que los grandes machos se apoderen de los comederos e impidan a las piaras acceder al cebadero. Para evitarlo han de ser amplios –de entre 30 y 50 metros cuadrados– y dispersar el alimento para que no se ‘molesten’ entre ellos. Si esto no funcionara siempre podemos intentar ‘mover’ a estos ‘cochinazos’ improvisando comederos más pequeños cerca de los principales: no les suele gustar el jaleo de los piarones, así que no será difícil que elijan otro lugar que les ofrezca más tranquilidad.

Este tipo de cebaderos también serán muy útiles unas semanas antes de la montería, pues con ellos conseguiremos dispersar aún más a los cochinos por toda la finca, aportando tranquilidad a los comederos principales y repartiendo la caza por el coto.

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.