Avutarda

El centro de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) era hasta ahora el único centro del mundo que lo había conseguido.


14 de Junio de 2017

El Centro de Recuperación de la Fauna y Educación Ambiental Los Hornos” de Sierra de Fuentes se ha convertido en el segundo del mundo que ha conseguido reproducir en cautividaduna avutarda común.

El centro de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) era hasta ahora el único centro del mundo que lo había conseguido y allí se cría en cautividad desde hace más de diez años, ha informado la Junta de Extremadura en un comunicado.

En el ámbito internacional, países como Hungría, Rumanía, Rusia o Inglaterra están intentando criar esta especie desde tiempo, pero hasta la fecha sólo han conseguido recoger ejemplares de la naturaleza. 

En el centro gestionado por la Junta de Extremadura en Sierra de Fuentes, hasta ahora se habían recuperado ejemplares de esta especie que vivían en libertad y que llegaban a las instalaciones como consecuencia del paso de cosechadoras por los nidos o por el abandono de la incubación de las hembras debido a diferentes causas.

Ahora es la primera vez que los reproductores del centro de cría han puesto huevos y sólo uno de ellos ha eclosionado con éxito, ha informado el Ejecutivo regional.

El polluelo, que se llama Alberti, se mantuvo durante 24 horas en la nacedora tras 25 días de incubación y desde entonces se encuentra en un box con suelo de tierra y temperatura controlada.

Come insaciablemente saltamontes y otros insectos, y complementa su dieta con judías verdes, lentejas, hojas de alfalfa y huevos cocidos.

Tal y como ocurre en la naturaleza, durante las dos primeras semanas de vida ha comido lo que se le colocaba cerca del pico, por lo que está precisando cuidados continuos y aportes de alimento cada media hora.

En sus nueve días de vida ha cuadruplicado el peso, ya que nació con 66 gramos y ayer ya había alcanzado los 229.

Los progenitores de Alberti son Cibeles, de siete años, que llegó al centro procedente de Castilla-La Mancha en 2010, y Príncipe, de 10 años y recogido en Maguilla (Badajoz) en octubre de 2007 con una fractura de carpo.

Tradicionalmente se ha considerado a la avutarda como una especie totalmente nidífuga, es decir, capaz de caminar y alimentarse de forma autónoma a las pocas horas de nacer como otras especies estepáricas y gallináceas.

Sin embargo, ha precisado la Junta de Extremadura, este dato no es del todo correcto, ya que los polluelos de avutarda común durante las dos primeras semanas sólo ingieren lo que la madre les aporta, siendo incapaces de picar alimento del suelo o capturar insectos, aunque sí caminen grandes distancias por las llanuras cerealísticas a las pocas horas de nacer.

Noticia publicada en hoy.es

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