Caza un jabalí en montería con su rifle express y lo graba con su cámara

jabalí

Este astuto jabalí rompió por la postura de este hombre sin hacer apenas ruido pero el cazador estuvo atento en medio de una gran nevada.

El jabalí es un animal especialista en el arte del escapismo. Cuando vamos de montería o batida, nos metemos de lleno en su terreno y es ahí donde son superiores a nosotros.

Son animales capaces de entrar al puesto sin hacer apenas ruido, zorreados, y deteniéndose cuantas veces sea necesario para tratar de descubrir los peligros que le acechan con su poderosa nariz. Siempre y cuando, los perros no vayan mordiéndoles los jamones porque entonces es la velocidad la que prima.

El jabalí protagonista del siguiente vídeo corresponde al primer caso: en medio de un bosque invernal cubierto por un buen manto de nieve espera un cazador. Apostado en un camino, aguarda la llegada de algún cochino empujado por los batidores. Todo parece ir a cámara lenta allí, cuando de pronto, una mancha negra se planta delante de sus narices.

Un jabalí apareció como un fantasma y pudo abatirlo de un certero disparo con su rifle express superpuesto y además, grabar el lance con una cámara GoPro anclada a su cabeza.

Otro lance de jabalí en terreno nevado

Un jabalí en batida con el terreno cubierto por un manto blanco de nieve es algo que todos los cazadores han soñado alguna vez. Lo oscuro de su pelaje destaca con el fondo inmaculado de la nieve y este tipo de lances gozan de una belleza extra que a todos los monteros les encanta, hasta para vivirlo de forma virtual en la pantalla de su smartphone.

En el vídeo vemos a un cazador ocupando un puesto en una batida de jabalíes, concretamente el número 11, como vemos en el tronco del árbol.

El hombre escucha la llegada del jabalí y se prepara. Su estrategia no puede ser mejor. Utiliza el tronco que tiene en su postura para ocultarse de tal manera que cuando el cochino rompe a lo limpio no le detecta.

Un lance impresionante

El jabalí entra corriendo, seguramente levantado por los batidores o escapando de algún perro pero el cazador cierra el lance de maravilla. Alza su rifle con toda tranquilidad, encara y aprieta el gatillo, dando con el morro del cochino en la nieve.

El lance soñado: un cochino en batida en la nieve. Enhorabuena al afortunado cazador, por la pieza cobrada y por hacer las cosas bien.