Caza un enorme jabalí tras una emocionante espera nocturna

jabalí

Este cazador tuvo la fortuna de cazar un buen ejemplar de jabalí durante una espera en la que no fue el único cochino en hacer acto de presencia.

Por Carlos Vignau

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Despues de meses de confinamiento por la grave pandemia nos está tocando vivir, los aguardos nocturnos están dando un poco de aire a aquellos que no tienen que desplazarse de provincia para salir de caza.

SOn noches mucho más templadas que permiten al cazador aguantar sin muchos problemas bajo un manto de estrellas, aguardando la llegada de algún macareno.

Este vídeo, propiedad del canal de YouTube De Aguardo, muestra una apasionante espera de jabalí en el mes de junio. Con la oscuridad bañándolo todo, varios cochinos entran en plaza, pero el cazador sabe esperar pacientemente a la llegada de un macho de entidad.

Gracias a las grabaciones conseguidas con ópticas nocturnas, podemos contemplar todos y cada uno de los jabalíes que visitaron la zona aquella noche y podemos ponernos en la piel del cazador protagonista.

Finalmente, un buen macho presentó una oportunidad única al cazador, que supo aprovecharla a la perfección.

Este es el fenomenal vídeo:

Consejos caseros para hacer esperas de jabalí en verano

El estío es la época perfecta para salir al monte cuando la luna lo ilumina todo y el calor da la tregua necesaria para pasar más tiempo esperando la llegada de algún cochino. Pero ojo: no somos los únicos que nos revolucionamos con las altas temperaturas…

La red salvavidas

Los mosquitos salen en manada, sedientos de sangre, y un pequeño enjambre puede hacértelo pasar realmente mal. Si quieres protección total rocíate con spray repelente. ¡Es lo mejor! Pasarás una noche estupenda contando estrellas ya que ningún jabalí osará acercarse a menos de 500 metros.

Yo me compré una gorra hace dos veranos que traía una red muy fina incorporada. Al principio resultaba incomoda, pero cuando ves que los mosquitos no pueden traspasarla para llegar a  tu piel te acostumbras rápido. 

Esperas de jabalí, bocatas de papel

Si, como a mí, el mero hecho de estar encaramado a una encina te abre el apetito, no lo dudes. Un bocadillo de dimensiones contenidas y una botella de agua serán suficientes para calmar a la bestia que llevas dentro. Es mejor llenar el estómago a que empiece a rugir a media noche. Eso sí, olvídate del tradicional papel de plata.

Abrir algo envuelto con ese material en plena noche es como poner la radio a todo volumen, todo el monte te escuchará. Lo mejor es envolver tu manjar en un paño y llevarlo en una bolsa de tela. ¡Ah! Y procura masticar despacio, no como un gorila… 

Prepara el aguardo al mediodía

Si algo tiene el verano es que los días son larguísimos. Aprovéchate de las muchas horas de luz para revisar los comederos y los pasos durante la mañana. Si lo haces a última hora del día o justo antes de colocarte en el aguardo dejarás un rastro inconfundible que llevará la señal de peligro hasta las napias de tu jabalí.

Aunque haga calor, yo lo suelo hacer a mediodía. Si madrugas para hacer la revisión es posible que sorprendas a algún jabalí de careo mañanero y estropees el posible aguardo, así que coge una botella de agua helada para el camino, moja tu camiseta en una fuente y sal en busca de huellas con el sol en todo lo alto. Es la única manera de no estropear el escenario antes de la obra final.