Caza de zorros con perro de madriguera: una modalidad llena de pasión bajo tierra

zorros

Cuando los perros de caza entran bajo tierra en la guarida del zorro puede pasar de todo. Este apasionante vídeo lo demuestra.

Este fantástico vídeo es una prueba irrefutable de lo que supone la caza de zorros con perro de madriguera.

Este grupo de cazadores, acopañados de sus inseparables teckels son unos expertos alimañeros europeos capaces de sacar a las raposas más remolonas.

Disfruta de la siguiente recopilación de lances de caza, los mejores filmados en el año 2017.

Esto es lo que tienes que saber para cazar zorros en madrigueras

1. Localiza la guarida del zorro

Puedes dar con los raposos casi en cualquier rincón del coto, pero son las zonas con grandes rocas rodeadas de monte bajo sus preferidas para excavar sus intrincadas moradas. Revisa bien cada recoveco de granito hasta que des con una entrada activa.

Son fáciles de reconocer: la tierra estará movida y encontrarás marcas y huellas frescas en los alrededores, e incluso algo de pelo o hueso de sus ultimas presas. ¡Abre bien los ojos!

2. Controla tu posición

Una vez localizada la entrada de la madriguera de los zorros deberás hacer lo propio con las posibles salidas. Nunca sabes por dónde pude escapar, por lo que lo mejor será que cada cazador vigile una boca.

Debéis estar preparados desde el mismo momento en el que los perros y los zorros comiencen la batalla. Ahí debajo nunca se sabe lo que pasa, y en un abrir y cerrar de ojos puede saltar la raposa. No te puede sorprender distraído. 

3. Escoge bien a tu perro de madriguera

Contar con un perro de pequeño tamaño que sea capaz de adentrarse en los túneles zorreros no será suficiente: tendrá que hacer gala de un carácter especial que le empuje a ser más valiente de la cuenta y le dote de esa pizca de inconsciencia que le empujará hacia las alimañas sin dar un paso atrás. Teckel, jagd terrier y fox terrier son las razas ideales para este arriesgado cometido.

4. Aprovecha el lance

Deja que salga y no aprietes el gatillo hasta que el tiro sea seguro y no ponga en riesgo la integridad de tus compañeros. El raposo suele aparecer solo, pero si es más remolón de la cuenta seguramente lo hará con tu perro mordiéndole los jamones.

Es ahí cuando la precaución debe ser máxima: como en un lance de montería, no dispares hasta que no se encuentre lo suficientemente lejos de su perseguidor para no herirle.