Este pescador se encontró cara a cara en lo más profundo del océano con un mero gigante que alcanzó los 160 kilos de peso en la báscula. Un sueño hecho realidad.

Por Carlos Vignau

MERO

La pesca submarina es de esas modalidades que la naturaleza nos regala. Quien la ha probado asegura que es adictiva. Estás tú sólo, flotando sin resistencia en el agua y normalmente es una práctica de lo más relajante.

Así es en muchos casos… salvo cuando al descender te encuentras cara a cara con un descomunal mero, del tamaño de un ciervo. Eso es exactamente lo que le sucedió al siguiente pescador.

En las imágenes vemos como al descender, se da de bruces con el gigantesco pez. Con la calma de un cirujano, el hombre logró disparar su fusil de forma precisa y atravesar el enorme cuerpo del mero.

Después de un lance así es todo alegría y satisfacción pero es ahora cuando empieza la tarea realmente laboriosa: subir la captura a la embarcación. Menos mal que este pescador contaba con un equipo de ayudantes muy numeroso…

Disfruta de este fenomenal lance de pesca submarina:

Pescan otro mero descomunal, también de 160 kilos

Los peces más grandes son a menudo también los más viejos, como el mero que te presentamos a continuación. La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida ha confirmado que este animal de 160 kilos y pescado por el capitán Jason Boyll el pasado 29 de diciembre en aguas profundas de Florida tenía ¡medio siglo de edad!

Los científicos han podido datar la edad del animal tras extraerle el otolito, una importante parte del oído interno de los peces óseos que se utiliza para determinar su edad. «Adquirir el otolito de este pez fue extremadamente valioso ya que las muestras de peces más grandes y mayores son raras», aseguran los biólogos en la siguiente publicación en su Facebook.

mero

Estos peces, también conocidos como meros gigantes, miden de media casi dos metros y pueden llegar a pesar entre 300 y 400 kilos. Su carne es muy apreciada y, por ello, es una especie amenazada por la sobrepesca, así como por la contaminación de su hábitat. Por ello, y pese a la espectacularidad del ejemplar capturado, los biólogos del Instituto de Investigación de Pesca y Vida Salvaje de Florida desaconsejan encarecidamente su captura, «ya que se desconoce el estado de la población en el Golfo de Florida».

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.