Así de emocionante es un día de caza de conejos con podenco entre olivos

conejos

Este cazador tuvo la fortuna de grabar una jornada entera de caza de conejos con varios y bonitos lances a principio de la temporada general.

La caza de conejos en mano con perros como los podencos es una de las modalidades más extendidas en nuestro país. Posiblemente además sea la escuela donde todos los cazadores empezaron a hacer sus primero pinitos en la cinegética acompañando a sus padres como morraleros.

Con el sabor de la caza de siempre, esta practica con los conejos como protagonista es capaz de deparar lances absolutamente espectaculares y ver in situ el formidable trabajo de los perros siempre es un espectáculo.

En el siguiente vídeo, grabado y subido en el canal de YouTube de Javi Exposito – Caza puedes acompañar a los cazadores en un día de menor a los conejos a principio de temporada.

Salen de caza acompañado por sus podencos, perros cargados de afición, y lo hacen rodeados de olivos, el entorno perfecto para estos animales.

Todo lo que tienes que saber para cazar conejos

¿Cuál es el paraíso del conejo?

Prefiere  zonas  de  monte  bajo  con  una  densa  vegetación  donde  puede  protegerse  mejor  de  los  predadores,  pues  su  galopada  no  es  tan  veloz  como  la  de  la  liebre,  aunque  es,  sin  embargo,  un  maestro  en  la  carrera  corta  con  regates.

¿Cómo es su gestación?

Esta  dura  entre  28  y  30  días,  y  el  número  de  crías  varia  de  una  a  nueve,  siendo  lo  normal  cuatro  o  cinco. Los gazapos pueden tener  descendencia con tres o cuatro  meses  de  edad,  lo que nos da una  idea  de lo prolíficas  que  son  las  conejas. La hembra  puede  volver  a  quedar preñada  a  las  24  horas  de  haber parido  y  mantener la lactancia y la gestación  al mismo tiempo.

Vístete para la ocasión

Una visera, una camisa fina de  manga larga para evitar picaduras, unas  botas ligeras, un  pantalón  que soporte y proteja  de  los  pinchazos de las aulagas y unos guantes para destripar las piezas y un  repelente de mosquitos son algunos  de los accesorios indispensables  para ir a cazar orejudos en verano. Intenta que el color de tu ropa no sea muy claro, pues atrae mucho más a las garrapatas.

Descastar conejos. ¿Sí o no?

El descaste se planteó como solución a la aparición de la mixomatosis en los años 50 con el fin de reducir la población de enfermos y, así, la propagación del virus. Los estudios demostraron que los brotes de la enfermedad eran casi siempre cíclicos y asociados al incremento de las poblaciones: de ahí que se pensase que si se cazaban antes de estos brotes, en verano, se disminuiría su incidencia.

Hoy se sigue practicando… con resultados dispares. Hay quienes defienden que esta práctica permite aprovechar unos conejos que no sobrevivirán hasta la general, argumentando que un alto número de juveniles sanea sus poblaciones y éstas soportan mejor la extracción de parte de ellos.

Si cazas con hurón… ¿cómo elegir al mejor?

Como con los perros, a la hora de decantarnos por un hurón en concreto valoraremos si sus padres son cazadores, sus antecedentes… La pasión por la caza la lleva dentro: de nosotros depende, en buena medida, desarrollarla. Lo ideal es adoptar uno que haya cumplido los diez meses de edad y comenzar adiestrarlo. Si lo acogemos cuando es muy joven cultivaremos un carácter dócil socializándole, manejándolo a diario, jugando con él… Pero tranquilo: en el campo mostrará su lado agresivo.

¿Influye su color?

El tono de su manto no influye en sus cualidades cinegéticas ni en su carácter, así que la elección dependerá del terreno: nos decantaremos por uno de pelaje más claro si cazamos en monte.

¿Puedo adiestrar uno para la caza del conejo?

La socialización es fundamental. Bastará con sacarlo de la jaula para jugar con él, acariciarlo… También podemos enseñarle a que acuda llamándolo por su nombre al tiempo que le mostramos algún alimento que le encante y no disfrute con frecuencia, como pollo crudo o un huevo. Son mucho más sociables que los gatos, y si somos constantes conseguiremos que la mayoría de las veces acuda a nuestra orden.

¿Y si quiero intentarlo con arco y flecha?

En esta modalidad realizaremos tiros muy cercanos, a menos de diez metros: un arco de poca potencia, de entre 50 y 60 libras, nos resolverá la papeleta. Nos cansaremos menos al tener que abrir tantísimas veces, romperemos menos flechas y serán más que efectivos con los tiros a la carrera en los que, apuntando una o dos cuartas por delante del conejo, serán suficientes. Las puntas deben ser siempre de caza menor de impacto tipo Judo, y las flechas, las más baratas y ligeras que encontremos, pues romperemos mucho material. En cuanto al vestuario, basta con unas prendas cómodas. El camuflaje es irrelevante.

Localiza las mejores madrigueras

Elige aquellas de arena o tierra sin piedras, pues tirarás a unos diez metros y contra el suelo y lo normal es que la flecha se rompa o quiebre si el terreno es muy duro o da en alguna roca –una barata, con punta, puede costar entre ocho y diez euros, y en una jornada tiraremos más de 20–. Busca las bocas situadas en taludes o en oquedades grandes y arenosos y ten controladas todas por las que los conejos podrían aparecer. Colócate a una distancia de no más de diez metros del vivar desde donde no les eches el aire.

La carne de conejo: un auténtico manjar

Realiza un eviscerado rápido en campo. Si la jornada de caza aún no ha concluido, no los abras con tu cuchillo o navaja: retira las vísceras por el orificio anal y así evitarás el contacto con otros microorganismos, algo que podría alterar negativamente su sabor. Cuando llegues al coche mete los conejos en la nevera que llevarás en el maletero. Si no lo vas a consumir inmediatamente lo mejor es que lo congeles a temperaturas inferiores a -18º C.