8 consejos del abuelo para cazar palomas torcaces resabiadas

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Puede que por tu zona las tiren demasiado y las palomas sepan latín así que si quieres cazar pon en práctica todos estos consejos… si no quieres volverte bolo. 

Por Edu Pompa (www.forestcaza.com)

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Esta media veda aprovecha tus puestos de palomas. / Ángel Vidal.

1. Fabrica el puesto de caza con elementos del terreno

Es curioso ver cómo en esta época muchos cazadores se echan al campo a cazar palomas con su clásica vestimenta de camuflaje en tonos verdes o marrones y su puesto de tela del mismo color sin tener en cuenta el lugar donde van a colocarse. Tiene sentido acudir con este atuendo si vamos a esperarlas junto a una chaparra o retama, pero no es el primero que veo en una linde rodeado por amarillentos campos de cereal con la misma vestimenta y puesto. ¿No es más lógico realizar un puesto con elementos del terreno días antes y llevar una vestimenta más acorde? Años atrás localicé un paso que cruzaba un gran rastrojo donde no había un solo árbol donde camuflarse, pero lo que sí advertí es que el agricultor de la zona aún no había recogido las pacas de paja. Fabriqué un puesto detrás de una de ellas con un palé de madera forrado con paja y pasto de la zona y me coloqué dentro con un sombrero de paja y pantalones y camiseta marrón claro.

2. No salgas a cobrar palomas antes de tiempo

Hay quienes aburridos por la escasez de paso en algunos puestos salen a cobrar esas palomas que chorreadas van bajando poco a poco. Sin embargo, lo considero un error y recomiendo no hacerlo hasta que no puedas memorizar el lugar donde ha caído alguna de las que ya has abatido. Si tienes claro dónde está cada una, aguanta. Salir del puesto lo único que puede provocar es que te vean aquellas que ahora se acercaban a tu posición y perderás oportunidades de disparo.

3. Cierra el choke de tu escopeta

Particularmente te recomiendo que cierres algo más el choke, si ves que pasan más largas, aunque recuerda que siempre es mejor no disparar si la paloma no cumple. De lo contrario se marcharán pinchadas sin oportunidad de cobrarlas. En cuanto a la munición y el estrechamiento de los cañones de nuestra escopeta adecuados para estas fechas podemos decir que chokes de 2 o 1 estrella –también conocidos como mejorado modificado y full, respectivamente– y cartuchos de 32 o 34 gramos con plomos del 7 serán suficientes para bajar las palomas más resabiadas. 

4. Deja pasar las primeras palomas

Aunque recomiendo no disparar a las palomas junto a dormideros o comederos, sino en sus pasos de unos a otros por una simple cuestión ética, no es raro ver cómo hay quienes se arriman más sobre todo a los dormideros donde el día antes las han visto echarse para ver si cogen el paso de salida y se cuelgan algunas al amanecer. Lo que no tienen en cuenta es que posiblemente cambien el paso. Si dejas pasar esas primeras palomas largas que, al igual que un soldado que estudia el campo de batalla, han salido en su ronda de reconocimiento, después otras harán lo mismo y por el mismo sitio… pero ahora francas, cuando el resto ha identificado que hoy esa era la ruta adecuada para salir hacia los comederos.

5. No cambies de puesto

Disfrutar de buenos puestos lleva siempre relacionado un arduo trabajo en cuanto a la localización de pasos se refiere. Por lo tanto, es algo que deberías haber hecho días antes de acudir al puesto. Digo esto porque algunos ven pasar un par de palomas 100 metros más allá de donde están y se cambian de postura a ver si por allí hay mejor paso. Al final lo único que consiguen es desesperar al compañero de cuartel, que no sabe en cada momento dónde está colocado ese cazador saltarín que no para de moverse y que cobrará menos piezas que si se hubiera estado quieto. La suerte está echada. El trabajo de localización de pasos no lo vas a hacer ahora, por lo tanto, respeta la postura que has elegido o te ha tocado ¡y no te muevas! 

6. Espera a las torcaces a la sombra

Bastará el destello de tu arma, reloj o un simple giro de tu cabeza para verles cambiar de rumbo y dejarte con un palmo de narices. Por mucho que te camufles los movimientos de tu cabeza buscando en el horizonte las palomas que se acercan a tu puesto te delatan. ¿Cómo evitarlo? Da buen resultado elegir en esta época aquellos puestos a la sombra de un almendro, encina o cualquier otro árbol que evite esos destellos y rompa nuestra silueta contra el horizonte. Es posible que algunos lances te sorprendan e incluso que no puedas disparar a esas palomas que se te han metido encima tapadas por el propio árbol en su trayectoria, pero es uno de los pocos métodos que te ayudarán a no ser detectado por esas recelosas torcaces que sobrevuelan altas.

7. Usa las palomas cazadas como reclamo

Aunque ahora venden, y muy baratos por cierto, reclamos fabricados en plástico para que puedas colocarlos a tu alrededor y llamar la atención de los bandos, es bastante efectivo colocar del mismo modo las palomas que hayas ido abatiendo: no hay señuelo más realista. No es cuestión de dejarlas tumbadas en el suelo como si de un cementerio de aves se tratase. Debes colocarlas de la manera más realista posible, es decir, de modo que parezcan posadas con la cabeza erguida. ¿Cómo lo conseguiremos? Una simple horquilla fina de la rama de algún arbusto puede servirnos para ‘pincharlas’ en un rastrojo. Por último, presta especial atención a la dirección del viento. Las palomas suelen posarse y avanzar ‘careando’ hacia el este. Colócalas de este modo y en grupo para simular que han detectado comida en las inmediaciones de tu puesto. Si el primer bando que entra lo hace largo y dando una vuelta, no dispares. Seguramente vuelvan a hacerlo a continuación más bajo; ése es el momento de darle al gatillo.

8. Aguanta un poco más

Los días son cada vez más cortos, al igual que la moral de aquellos que les han tocado los peores puestos de tarde. Crees que todo ha terminado y empiezas a recoger cabreado porque hoy tampoco hubo suerte. ¡Espera un poco más! Aunque todo parezca perdido, en más de una ocasión he tirado más en la última media hora de sol que en toda la tarde, sobre todo si estás cerca de un dormidero donde las más remolonas o aquellas que han sido asustadas a última hora de otros lugares cruzan a buena altura para entrar directas. Como suele decirse, hasta el rabo todo es toro, por lo tanto no desesperes y no recojas antes de tiempo. Puede que un paso comience siendo malo pero puede acabar, al menos, regular. ¡Así es la caza!