Se puede salir al campo sin dominar alguna de estas cinco habilidades, pero como cazador debes poner en práctica todas porque forman parte de la herencia cultural que nuestros antepasados cazadores nos transmitieron.

Por Redacción Cosas de Caza y Pesca

habilidades cazador

Adelantar el tiro a un cochino

Ha llegado el gran día. Por fin te toca un puesto de montería en el que estarás tú solito. Si es la primera vez que vas a disparar sobre un jabalí a la carrera debes tener en cuenta ciertas consideraciones. Los rifles son armas de precisión fabricadas para disparar sobre un objetivo inmóvil y con un apoyo fiable: es decir, todo lo contrario a lo que sucede en las monterías o batidas. Cuando llegues tómate tu tiempo para analizar el tiradero.

Ten en cuenta dónde están tus puestos vecinos y por dónde puede romper la caza. Analiza cada ‘ventana’ entre los árboles, arbustos y piedras y decide cuál será la correcta para apretar el gatillo. La caza viene empujada por la rehalas, por lo que en muchas ocasiones entrará a toda velocidad. No dudes en adelantar el disparo, ya que los jabalíes suelen ir mucho más rápido de lo que aparentan y si te limitas a apuntar a la caja dejarás el tiro trasero o incluso lo errarás. También debes tener en cuenta el calibre que utilizas, si es rápido o lento, para adelantar más o menos

Apiolar una liebre

Comienza separando el cuarto dedo de las dos patas traseras del resto. Pon la oreja: un sonido seco te indicará cuando está listo. A continuación retira la piel de ambos dedos y deja los huesos desnudos. Escoge uno de éstos y pártelo por la mitad de modo que quede unido al cuerpo únicamente por el tendón.

El último paso para dominar esta habilidad de cazador será meter este hueso por el hueco entre tendón y el dedo de la otra pata y girarlo para formar una ‘T’ que servirá de tope. De esta modo ancestral podrás colgar las rabonas de tu cinto o percha sin que se caigan.

Dominar las querencias de las perdices

Controlar el movimiento, las actitudes y las costumbres de los animales que habitan nuestros terrenos es fundamental si queremos tener éxito nuestras salidas de caza. Que no te preocupe perder una o dos mañanas en visitar el coto sin la escopeta y dejando al perro en casa. Para dominar esta habilidad de cazador acude temprano, madruga y visita cada rastrojo de manera que puedas ir localizando los bandos de perdices y conocer sus movimientos.

Todo este estudio de campo te ahorrará mucho tiempo el día de caza: entonces sabrás perfectamente por dónde moverte y cuáles son las mejores zonas para empezar la cacería. Las patirrojas, como casi todos los animales, presenta unas querencias bien marcadas, por lo que no será difícil tenerlas bajo un cierto control. Si eres nuevo en el coto intenta que algún pastor o guarda te facilite información relevante y evita cazar a lo loco: lo único que conseguirás es sumar kilómetros a tus piernas y poblar los cotos vecinos con tus perdices… por no hablar del trauma que le supondrá a tu perro no poder realizar ninguna muestra.

Poner tu rifle a tiro

Esta es una habilidad clásica del cazador moderno.Aunque parezca mentira, los rifles y las miras se mueven de un año a otro y debes comprobarlos antes de salir de caza. Además, es fundamental que siempre dispares con la misma bala, ya que la diferencia entre puntas y grains  varía considerablemente el punto de impacto. A la hora de poner tu rifle a tiro chequea la tabla balística del fabricante y trata de hacer cero a la distancia que más se ajuste a tus habilidades cinegéticas. 

Una distancia correcta y estándar que cubre casi todas las medidas con desviaciones mínimas son los 150 metros. Con el rifle puesto así podrás disparar sobre piezas cercanas y, al mismo tiempo, hacer blanco sobre objetivos que rebasen los 200 metros sin tener que corregir tu visor.  Ten en cuenta que todo esto siempre depende del calibre.

Foto: Ángel Vidal

Grabar tus propios lances

Lo mas importante es tener claro muy cuál es nuestra verdadera prioridad como cazador: cobrar una pieza o intentar grabar un vídeo. Inmortalizar un cacería de esta manera es una forma fascinante de compartir un recuerdo con los amigos, pero debes asumir unos sacrificios: no sólo es algo en lo que debes emplear muchísimo tiempo, en muchas ocasiones perderás grandes oportunidades de abatir un animal al intentar grabar el lance.

Otra cuestión importante es: ¿para qué quieres el vídeo? ¿Para enseñarlo en el móvil a los amigos o para hacer una película corta? Si este último es tu caso, has de saber que grabar el tiro es importante, pero aún más contar una historia. Hay que dedicar tiempo a grabar todo lo que precede al tiro para contar una historia completa: dónde estamos, cómo planificamos la entrada, imágenes de los animales…

Muchas veces pensamos que para hacer un buen vídeo hay que tener el mejor equipo del mercado cuando lo fundamental es tener una gran historia que contar. Por último, dos aspectos importantes. Primero, utiliza un trípode siempre que sea posible. Segundo, ten en cuenta que un vídeo con una imagen de mala calidad se puede llegar a ver, pero si el audio es malo será algo insufrible.

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