4 consejos para que tengas éxito en tus aguardos de jabalí antes de que acabe el año

jabalí

Conecta con el cazador que llevas dentro y sumérgete en el monte esperando la llegada de algún regalo de Navidad con forma de jabalí.

Es posible que a final de año, con la Navidad, puedas juntar dos o tres días seguidos para ir al monte. Si te puedes liberar del rutinario día a día, súbete a tu coche y pon rumbo a lo salvaje. Nunca viene mal estar a solas con uno mismo.

En esta época también el campo parece también tomarse una pausa. A horas tempranas el sonido del silencio lo inunda todo. Las primeras nieves tapizan el monte de su blanca tela. Copo a copo, da la sensación de que el tiempo se ralentiza. 

Elige el sitio perfecto

La comida escasea, pero seguro que encuentras alguna encina de bellotas dulces que aún conserva sus frutos bajo el abrigo de sus ramas. Algún buen cochino aprovechará ese menú para celebrar su cena de Nochebuena y tú también quieres ser un invitado.  

Llega con tiempo suficiente para que el jabalí no sospeche

Las temperaturas suelen marcar la duración del aguardo. También de tu capacidad para soportar el frío dependerá el tiempo que pases a la intemperie. Algún lunático empedernido será capaz de soportar una noche entera con heladas en plena sierra, pero con unas tres o cuatro horas puede ser más que suficiente.

¿Te parece poco tiempo? No te engañes. Si no estás bien abrigado, lo pagarás caro, pudiendo quedarte paralizado cuando lleguen los comensales principales del evento. No subestimes al invierno: tú no disfrutas de la capa de grasa que gastan los cochinos por estas fechas de final de año.

Abrígate y guarda silencio

Seguro que los últimos regalos de Reyes de alguna tía segunda te resultan ahora de lo más útiles. Forros polares, guantes y gorros son en estas fechas imprescindibles cuando salimos al monte. Hablamos de prendas capaces de mantener el calor corporal que, además, no hacen apenas ruido. No te recomendamos que te pongas de aguardo un día lluvioso.

Las gotas de agua en invierno son como cientos de agujas abalanzándose sobre ti sin misericordia. Lo último que querrás hacer en una noche de diciembre es estar en el monte calado hasta los huesos, creéme. Para evitarlo tendrías que usar algún ruidoso chubasquero o una tercera capa impermeable que seguramente limite tu capacidad de movimientos… así que mejor quédate en casa.

Espera al jabalí mimetizado con el entorno

Depende mucho de la zona donde suelas cazar, pero en un amplio porcentaje del territorio nacional puedes encontrarte con nevadas. Es el momento de dar rienda suelta a tu faceta de cazador más atrevida y animarte a salir al campo con prendas un tanto especiales. Seguro que has visto a esos cazadores americanos con abrigos blancos con estampados de camuflaje para la nieve.

Son calentitos, transpirables e impermeables y te aportan un plus de mimetismo en una sierra blanca que, además, te hacen sentir como un soldado soviético de misión secreta en algún recóndito rincón de Siberia…

Caza un jabalí en una espera nocturna muy emocionante

Despues de meses de confinamiento por la grave pandemia nos está tocando vivir, los aguardos nocturnos están dando un poco de aire a aquellos que no tienen que desplazarse de provincia para salir de caza.

SOn noches mucho más templadas que permiten al cazador aguantar sin muchos problemas bajo un manto de estrellas, aguardando la llegada de algún macareno.

Este vídeo, propiedad del canal de YouTube De Aguardo, muestra una apasionante espera de jabalí en el mes de junio. Con la oscuridad bañándolo todo, varios cochinos entran en plaza, pero el cazador sabe esperar pacientemente a la llegada de un macho de entidad.

Gracias a las grabaciones conseguidas con ópticas nocturnas, podemos contemplar todos y cada uno de los jabalíes que visitaron la zona aquella noche y podemos ponernos en la piel del cazador protagonista.

Finalmente, un buen macho presentó una oportunidad única al cazador, que supo aprovecharla a la perfección.

Este es el fenomenal vídeo: