Subiéndote a las ramas conseguirás evitar el potente olfato del jabalí, pero deberás hacer las cosas bien si quieres cobrar un buen macareno.

Por Carlos Vignau

jabalí

1. Escoge bien el árbol

Lo primero será elegir el lugar donde colocarte siguiendo sus pasos, vigilando sus encames, comederos, bañas… Lo segundo, decidir a qué árbol encararmarte.

No es una elección tan sencilla como podría parecer, ya que no es lo mismo hacerlo en un paso que orientarte hacia una siembra o comedero. En este último caso deberás ser más precavido: un buen cochino no saldrá al claro tan fácilmente, así que sus ramas deben ocultarte perfectamente.

2. Mantén la visibilidad desde las alturas

Es un aspecto básico si quieres que tu intentona no se quede en simplemente eso. Has de colocarte a la altura justa para taparte pero sin perder de vista el lugar donde el jabalí comerá o se bañará o por el que, simplemente, pasará.

Escoge un cruce de ramas –siempre es más seguro que una sola– desde el que puedas controlar lo que sucede a tu alrededor sin que pueda detectarte.

3. Si entra el jabalí, intenta no fallar

Deberás demostrar tener nervios de acero cuando el cochino haga su entrada en escena. Estará cerca y el más mínimo ruido le alertarán de tu presencia.

No muevas ni un solo músculo y deja que el jabalí se bañe confiado: cuanto más se reboce en el barro, más opciones tendrás. Aprovecha sus chapuzones para, poco a poco, encarar el arma y cierra el lance en el momento decisivo.

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