10 habilidades imprescindibles de un buen guarda de caza

guarda de caza

Si lo que quieres es buscar una salida profesional vinculada a tu afición presta atención, te contamos los requisitos que debes reunir para que ser guarda de caza.

Por Carlos Vignau

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Esto es todo lo que tienes que saber para ser guarda de caza. / Ángel Vidal

1. Conocer la ley

No sólo te limitarás a vigilar y guardar la caza. El control de predadores, la caza selectiva, el manejo de armas… son materias reguladas por una legislación que debes conocer y cumplir. A la hora de autorizar o controlar la ejecución de obras o infraestructuras en la finca debes conocer los periodos hábiles para ello y así evitar incendios, respetar la nidificación de especies en peligro…

2. Ser más listo que los furtivos

Tu misión será disuadir a aquellos que tienen la siniestra intención de hacer una visita ‘sorpresa’ a tu finca. Dejarse ver por las lindes con el todoterreno o a pie, realizar rondas nocturnas alumbrando con la linterna o los focos en las frías noches de invierno o variar los horarios de salidas al campo para vigilar son medidas muy sencillas y básicas pero que se lo pondrá más difícil a los malhechores.

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Detener a los furtivos es uno de los deberes del guarda de caza. / Shutterstock.

3. Tener carisma

Por tus conocimientos sobre los animales del coto y sus querencias te tocará acompañar a los que acudan a tu finca en busca de su trofeo, y tendrás que tener don de gentes para tratar con cazadores de todo pelo. Las largas jornadas de soledad en el campo pueden volverte un poco huraño, así que en tu día a día no rehuyas cualquier oportunidad de mantener una buena conversación con vecinos, agricultores… 

4. Ser relaciones públicas

Para un guarda de caza, mantener buenas relaciones con los vecinos ayuda a que muchos problemas se puedan resolver con una simple llamada de teléfono. La colaboración entre los guardas y propietarios de las fincas es fundamental para controlar la entrada de furtivos, colaborar en tareas como la reparación de cercas limítrofes y el control de predadores o coordinarse para evitar que se chantee una mancha al organizar una montería. Además, no son pocos los casos en los que el acceso a determinadas subvenciones requiere de la colaboración entre fincas colindantes. La unión hace la fuerza.

5. Manejar vehículos a motor

A lomos de un todoterreno transcurrirá buena parte de tu jornada laboral. Será tu herramienta habitual de trabajo. Aparte de contar con el carnet de conducir resulta imprescindible que sepas llevar los mandos de tractores, motocultores y maquinaria de jardín para afrontar distintos trabajos de mantenimiento, siembras para la caza…

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La maquinaria a motor será tu despacho particular. / Shutterstock

6. Ser un guarda de caza ‘manitas’

En una finca de caza tendrás que afrontar infinidad de trabajos: cortar cables, podar encinas, arreglar una avería de fontanería… La propiedad está en la obligación de proveer a sus empleados del utillaje necesario así como de suscribir un convenio laboral para que, de ser necesario, puedas recibir cursos de formación para el manejo de herramientas, sobre los riegos asociados a tales labores…

7. Saber controlar predadores

Es una tarea fundamental para proteger y cuidar de las poblaciones de menor e, incluso, mayor. Tu serás la persona idónea para llevarla a cabo, ya que conocerás los pasos más frecuentes, la ubicación de las madrigueras de zorros… Para llevarlo a cabo mediante las modalidades autorizadas por las órdenes de veda bastará con tu licencia de caza y con conocer la normativa de la comunidad autónoma donde se ubique la finca. En Castilla-La Mancha, Cataluña, Comunidad Valenciana y Extremadura tendrás que contar con el título de especialista en control de predadores para poder utilizar los métodos de captura selectivos homologados, como el lazo Collarum, cajas-trampa…

8. Cuidar de la fauna

El contraste de temperaturas entre los inviernos y los veranos en la Península Ibérica es muy acusado, y marcará la disponibilidad de alimento y de agua en el campo. El mantenimiento, distribución y fabricación de comederos y bebederos será otra de tus tareas. Por cierto, aquí también entrarán en juego tus habilidades para el bricolaje. No te vendrá mal volver a revisar esos programas de Bricomanía. 

9. Ser meticuloso

Repasar las lindes de la finca y revisar el mallado servirá para detectar posibles entradas abiertas por los furtivos o si los guarros han realizados sus gateras, localizar rodadas de vehículos en las inmediaciones de la finca, descubrir si se está cebando en el perímetro con el objetivo de atraer y cazar alguno de los animales de tu coto…

10. Tener buen ojo

En las tan habituales fincas cercadas no es difícil que las poblaciones, sobre todo de cérvidos, se puedan llegar a descontrolar. La caza selectiva se entiende como la de aquellos ejemplares que no cumplen con las características que pretendemos, ya sea por defectuosos o por una genética pobre. Es el guarda el responsable, en una labor paciente y constante, no sólo de abatirlos, sino de identificarlos correctamente, distinguiendo entre un venado en regresión de otro cuya deformidad es fruto de algún golpe fortuito, entre una cierva joven y vieja…